REVISTA VANGUARDIA
Constituyete - Asamblea: No iremos a ojo cerrado
| Constituyete - Asamblea: No iremos a ojo cerrado |
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| Revista Vanguardia | |||||
| martes, 12 de diciembre de 2006 | |||||
Página 2 de 3 ¿Los plenos poderes deben entenderse, entonces, no como la libertad de hacer cualquier cosa sino como la facultad para moverse dentro de los acuerdos que se han pautado?Desde luego, con la posibilidad de hacer los cambios que el país viene exigiendo y por los cuales viene cuestionando a las instituciones públicas. El país ha perdido fe en la democracia en la medida en que las reivindicaciones no se han plasmado en la carta política. Se debe entender que Ud., como ministro de Gobierno designado, comparte el pedido de ciertos partidos para concertar esos cambios previamente. Nosotros podemos tener puntos de confluencia y acuerdo con esas fuerzas políticas. El diálogo que estamos realizando es para ver precisamente qué puntos de acuerdo podemos madurar en este proceso tanto para la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo como para la constituyente. ¿Comparte usted la preocupación que ha despertado en ciertos sectores escuchar hablar de una asamblea con poderes omnímodos?No se trata de una asamblea con poderes omnímodos. No ha existido en las constituciones ni en la historia constitucional del planeta. La Asamblea Constituyente no es el inicio de una crisis. Es el inicio de un gran acuerdo nacional para sacar al país de la crisis. En Colombia fue un pacto que hubiésemos querido que sea más profundo. Lo mismo en Argentina. Son pactos importantes en la consolidación de la democracia y del estado de derecho. Si tenemos una agenda común básica, mucho mejor para el país. Si de 100 temas de reforma tenemos 40 acuerdos, mejor. Si son 60 mucho mejor. ¿Ve tan amplia una constituyente?Sí. Es una nueva carta política. ¿No están instalados en la visión de Santander que quería constituciones perfectas en países donde se sabía que no se iban a cumplir?Le pongo un escenario teórico: juntemos 40 personalidades del país para que elaboren una carta política técnica y esa carta se somete a consulta popular. Esa carta tiene un gran defecto: se comió la participación, el debate. Producirá una nueva Constitución que no es la del ciudadano. La Constitución tiene que expresar la realidad y tiene que lograr que la ciudadanía se empodere de su Constitución. El objetivo de ir a la constituyente es generar un amplio debate nacional, en el cual todos seamos asambleístas y debatamos sobre la casa común que queremos construir, con las limitaciones que tenemos. Cuando dice que esa Constitución debe expresar la realidad, ¿significa que no estará teñida del color de una sola corriente política?La constituyente debe lograr un gran acuerdo nacional. La virtud de una constituyente debe ser que exprese un acuerdo y creo que, a pesar de sus defectos, la del 79 fue una Constitución en la que participaron todas las fuerzas políticas y constitucionales, a excepción de pequeños sectores. Ese acuerdo nacional se rompió en 1997 con la caída de Bucaram. Y ese proceso que permitió estabilidad política y construir un modelo económico en el cual todos estábamos de acuerdo –aunque no fue viable, el de sustitución de importaciones– ya no existe. El país tiene que construir su futuro al menos con acuerdos mínimos y esos acuerdos tienen que expresarse en su Constitución. ¿Considera tan legítima y legal la elección de los nuevos diputados como la del presidente de la República?Sí, más allá de que hay la expresión de un sector ciudadano que votó nulo. Más allá de eso, tiene un grado obvio de legitimidad su elección. El presidente Correa y usted hablaron de tomar en cuenta los factores de realidad. ¿Qué significa esto para ustedes en el ámbito político?Que nosotros somos una izquierda ciudadana, comprometida con la democracia. Nosotros expresamos eso en el país. Expresamos la posibilidad de enfrentar al agotamiento del sistema político, la crisis económica y social. Pero también que son de una izquierda que entiende la complejidad y que toma en cuenta que el país tiene una derecha, un centro, algunas izquierdas...Desde luego que no estamos solos en el Ecuador. Somos una expresión de la ciudadanía, pero hay otras expresiones con las cuales tenemos que dialogar y concertar. Lo que queremos es que en la mesa de la concertación estén los excluidos, los que no hemos estado socialmente. Ese es, creo, el avance de este nuevo proceso. |
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