REVISTA VANGUARDIA
La crisis institucional del país llegó al fútbol...
| La crisis institucional del país llegó al fútbol... |
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| Fernando Carrión | |
| martes, 26 de diciembre de 2006 | |
¿Quién pitará el próximo partido entre Liga y Barcelona? En Ecuador no operan los elementos que tiene la FIFA para procesar la violencia.La gresca campal entre los jugadores de la Liga y el Barcelona, que ocurrió el 17 de diciembre, en el estadio de la Casa Blanca, no es casual. Han habido otros dos hechos de violencia en los estadios en este campeonato de fútbol. Uno fue en el partido Barcelona-Emelec, en el estadio Capwell, donde la hinchada de Barcelona destruyó parte de las instalaciones de ese complejo y agredió a los periodistas. El otro ocurrió en el partido Emelec- Deportivo Azogues, que suscitó que los directivos de Azogues agredan a los árbitros. Estos tres casos tienen como causa común al arbitraje y la alta benevolencia en las sanciones. En el Ecuador no operan los elementos internacionales que procesan la violencia propia de este deporte: la institucionalidad sólida de la FIFA; el sistema imparcial de justicia y la política del fair play. Nosotros, por el contrario, tenemos una desinstitucionalización de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), muy parecida a lo que ocurre en otras instituciones estatales y privadas. Un sistema de justicia que funciona precariamente –tanto los árbitros, la Comisión de Arbitraje y la de Disciplina– así como la ausencia de una política de fair play. En la mayoría de los casos, las sanciones que se dictan son apeladas y luego revisadas para atenuarlas. Los reglamentos a partir de los cuales se sanciona tampoco son claros y dan margen a interpretaciones. Uno de los grandes debates, y que ahora en el caso de Liga-Barcelona reaparece, son las fuentes sobre las cuales se sustenta una decisión disciplinaria: el informe del árbitro, la incorporación intermitente del video y el informe del veedor. Esta indefinición hace que la ley del fútbol sea interpretada al antojo de la Comisión de Disciplina y esté sujeta a las presiones. De allí que no sea extraño que en el caso de la gresca entre los jugadores de Liga y Barcelona se apelen las sanciones para revisarlas y disminuirlas, sentando un principio de impunidad. El arbitraje internacional tampoco fue una solución. En este caso la responsabilidad recae en la FEF: no se entiende por qué trajeron árbitros centroamericanos, donde no hay jueces reconocidos por su calidad, cuando pudieron traer desde Argentina donde el campeonato había terminado y donde existen por lo menos 10 árbitros FIFA de alta profesionalidad, como los hay en Brasil, Colombia, Uruguay. ¿Esta decisión de traer árbitros ticos porque se tomó? ¿Será por costos?, ¿para evidenciar que el arbitraje internacional está al mismo nivel del ecuatoriano? El fútbol se queda sin instancias institucionales para procesar el conflicto con lo cual, al igual que lo que ocurre en los demás aspectos de la vida del país, las diferencias se empiezan a ventilar en la opinión pública y en los medios de comunicación. De esta manera, la violencia que ocurrió en la cancha de la Liga se trasladó exponencialmente a la afición por los micrófonos y cámaras de televisión de ciertos periodistas. En las pantallas de Tv hemos visto actos de violencia más fuertes que los de la cancha. Han aparecido escenas racistas con fuerza inusitada, temas xenofóbicos supuestamente superados en el país, aspectos regionalistas, así como el peso de ciertas camisetas. En otras palabras, el periodismo de algunos medios de comunicación ventiló públicamente una forma de hacer justicia, asumiendo una posición que no corresponde y reproduciendo la violencia. El otro problema que queda es lo que vendrá en el futuro. ¿Quién va a pitar el próximo partido Liga-Barcelona? Ya en una ocasión se excluyó del arbitraje al único juez ecuatoriano que ha estado en un Mundial, por el delito de impartir justicia en este clásico. De aquí para adelante, por la forma cómo se manejaron algunos medios de comunicación, no será extraño que existan vendettas mutuas y, por lo tanto, más violencia. Lamentablemente, las barras pueden entrar en este ambiente de enfrentamiento, donde no todos los estadios presentan las mejores seguridades para los aficionados. El de la Liga demostró ese día que tiene condiciones, no así el Capwell que ya fue afectado por los hinchas de Barcelona. |








