REVISTA VANGUARDIA
Nueva hoja de ruta para un viejo sueño
| Nueva hoja de ruta para un viejo sueño |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 16 de enero de 2007 | |
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El plan para crear un estado palestino en 30 meses no encuentra apoyo. La propuesta de Israel no define cuáles serán sus fronteras. Si alguien quisiera empapelar el Muro de los Lamentos, con seguridad le bastaría la serie de planes de paz y resoluciones que la ONU ha realizado sobre el conflicto entre israelitas y palestinos. A esas buenas intenciones y hojas de ruta se suma una nueva. La del ministro de Defensa, Amir Peretz, el laboralista de origen humilde que llegó al cargo de manera inesperada y ni siquiera en su partido tiene buena acogida. Quizá ese sea el estímulo que ha llevado a Peretz a crear una nueva hoja de ruta para concretar la paz en Oriente Medio. Enterado de su desteñida imagen, ahora quiere ser artífice de paz y ha propuesto un plan que consta de tres etapas, hasta concretar la creación de un estado palestino independiente. El plazo para ello es de 30 meses. En la primera etapa se invertirá en el fortalecimiento económico de los territorios palestinos y el surgimiento de dirigentes con quienes negociar. Luego se negociarán los principios para concretar el tratado de paz y la transferencia de territorios de Cisjordania, controlada por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), según el acuerdo de autonomía de 1995. Nada es gratis. Los palestinos deberán desmantelar la infraestructura y desarmar a la resistencia. Aunque el ministro Peretz no lo ha aclarado se supone que las negociaciones sean con el presidente Mahmud Abbas y no con el gobierno del primer ministro Haniye, cuyo movimiento, Hamas, no reconoce al estado hebreo. La tercera etapa será la aplicación de de los principios acordados para negociar la paz hasta el establecimiento del estado palestino. En este punto hay algo clave que no definió: cuáles serán las fronteras de ese estado. Peretz tampoco ha hecho referencia en su plan, que se inspira en la hoja de ruta del Cuarteto de Madrid y una iniciativa de paz de Arabia Saudí que datan del año 2002, al problema de los refugiados palestinos. Según la ONU son alrededor de cuatro millones de personas que viven en Gaza, Cisjordania, Libano, Jordania y Siria. El ministro no ha tenido suerte. Las reacciones de rechazo de los palestinos no se han hecho esperar. No sólo por la vaguedad de la propuesta, sino porque los árabes, de momento, están enfrascados en una disputa interna, fraticida, y no han dado espacio para otra cosa que no sea solucionar esa crisis. No obstante, han dejado en claro que rechazaban esa hoja de ruta. Mahmud Abbas no aceptó la idea de las fronteras provisionales, pero a pesar de eso mantiene su voluntad de negociar. Hizo la declaración al terminar una manifestación que conmemoraba el aniversario 42 del movimiento Al Fatah, que él dirige. Abbas lidera la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), en que no participa el movimiento islámico Hamas, que actualmente es el frente político y armado más duro que tiene la ANP. Estados Unidos apoya la creación de fronteras provisionales para luego empezar a negociar las definitivas. Al menos así lo ha dejado saber Condoleezza Rice, secretaria de Estado. Peretz parece haber escogido un mal momento para hacer su anuncio. Éste coincidió con informaciones divulgadas en varios periódicos internacionales en que se daba cuenta de que Egipto, después de coordinar con Israel y Estados Unidos, envió un cargamento de armas y municiones a fuerzas leales al presidente Abbas, en la Franja de Gaza. Funcionarios estadounidenses, citados por el diario The New York Times, dijeron que se estaban realizando varios esfuerzos para aumentar las fuerzas de Abbas, incluyendo el entrenamiento de la Guardia Presidencial y el probable regreso a territorios palestinos de cerca de mil combatientes bien entrenados, pero envejecidos de Fatah, de la brigada Badr de la Organización de Liberación Palestina, quienes actualmente viven en Jordania. Se insistió en que el objetivo no era promover la guerra civil con la facción de Hamas, sino ayudar Abbas y a Fatah “a proporcionar una fuerza de disuasión y equilibrio” en Gaza, donde Hamas es especialmente fuerte. La administración Bush busca que el Congreso conceda 100 millones de dólares, para salarios y entrenamiento, para sostener a Abbas y sus fuerzas de seguridad y ampliar su control de los puntos de cruce de la Franja de Gaza. La lucha es interna y la paz entre Israel y Palestina, parece depender más de la paz que logren primero los palestinos entre ellos mismos. Por lo visto los planes de Peretz también servirán para empapelar el Muro de los Lamentos. |








