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Las preguntas técnicas que se deben resolver PDF Imprimir E-Mail
Luis Hernández   
martes, 30 de enero de 2007

La comisión internacional que investiga el percance donde murió Guadalupe Larriva tiene que entregar resultados paulatinamente.

 

El accidente ocurrido en Jaramijó, donde murieron la ministra de Defensa, Guadalupe Larriva, su hija y cinco oficiales del Ejército, la semana pasada, despierta interrogantes que deberán ser respondidos por la comisión internacional que investiga las causas del siniestro. Estos son básicamente de carácter técnico y deben partir de cosas básicas como la capacidad de los helicópteros, si venían de un ejercicio de tiro, el espacio que tenían para llevar pasajeros dado el tipo de armamento que portaban. También hay que considerar el plan de vuelo para saber a qué hora tenían que regresar, si los pilotos estaban sometidos a presión para llegar a tiempo a un determinado destino.

Es necesario constatar si los helicópteros tenían el mantenimiento necesario para cumplir ese tipo de misiones y, como el accidente se produjo en la noche, saber si estaban con equipos de nocturización –aditamentos para volar en la oscuridad–, el tiempo de entrenamiento que tenían los pilotos para ese tipo de misiones, la experiencia en vuelo, a qué hora la torre de control supo que decolaban y si sabía la ruta que seguía. Hay que mirar qué procedimientos se tenían para ocupar los helicópteros, si para este tipo de misiones tendría que estar únicamente personal militar, de aviación del Ejército, o si se podía permitir que haya gente que no pertenecía a la tripulación.

Preguntas como por qué no estuvo el edecán son irrelevantes. Un edecán puede o no estar con el ministro, dependiendo de las disposiciones que le dé el funcionario. Eso no es determinante.

La comisión investigadora tiene que ir a los testigos y hacer varias preguntas. Para eso hay técnicas especiales de investigación y cuestionarios para lograr que una persona diga lo que realmente vio y no lo que piensa que vio.

La presencia de técnicos extranjeros es buena, porque se trata de personas, en algunos casos, con mucha experiencia en accidentes. Sus conocimientos contribuirán a que nos acerquemos lo más posible a lo que sucedió.

Lastimosamente, cuando existe un accidente de este tipo y el escenario político es de conflictividad, inmediatamente salen las dudas y suspicacias.

Las incertidumbres, cuando son producto del desconocimiento, pueden ser aceptadas hasta que sean aclaradas. Sin embargo, cuando son creadas con segundas intenciones, tienen que ser de inmediato desmentidas y reforzadas con los resultados de la investigación. De ahí que la comisión tiene que tener una alta calidad técnica y ética, y utilizar procedimientos científicos durante toda la indagación.

Como vivimos en una democracia, se puede hacer partícipes de las investigaciones a todos los actores que estén preocupados por un determinado hecho, con el fin de que constaten que no existe nada oculto. Particularmente creo que no hay que dejar ninguna duda, de manera que la historia se escriba con la verdad.

El hecho de que se trató de la primera mujer, civil y socialista al frente del Ministerio de Defensa, ayuda a que esas dudas, muchas veces mal intencionadas o encaminadas para propósitos ocultos, se incrementen. Por eso también hay que analizar la personalidad de la ministra. Al parecer era de gran liderazgo, con experiencia en posiciones de dirección y cuando se está en esas posiciones, es normal que se quiera conocer el trabajo de la persona que se está dirigiendo y a su vez ésta valora esa virtud que, al parecer, tenía la ministra. Ella trató de meterse en el ambiente militar y conocer de cerca lo que hacían sus soldados, de la manera más rápida posible. Es algo loable y que tiene sus riesgos, considerando que la profesión militar, por su naturaleza, no está ausente de ellos. Creo que en su análisis la comisión deberá tomar esto en cuenta.

Considero que no faltarán quienes quieren encontrar situaciones que beneficien a sus intereses mezquinos y se quejen del tiempo que se pueda tomar la comisión. Por eso tendrá que darse un plazo para comenzar a entregar los datos en forma sucesiva sobre lo sucedido el miércoles 24. No hay que sacrificar la verdad. Se debe dar todos los pasos de una investigación.