Política
Asamblea Constituyente: Retórica de democracia para una dinámica anti-democrática
| Asamblea Constituyente: Retórica de democracia para una dinámica anti-democrática |
|
|
|
| Teodoro Bustamente | ||||||||||
| martes, 30 de enero de 2007 | ||||||||||
Página 5 de 8 5. Algo de un pacto Constitucional.
Pero hay otros aspectos de lo que es la vigencia de un régimen de derecho que conviene reflexionar en este momento. El factor fundamental de un régimen de derecho no está constituido por las declaraciones de la Constitución. Estas, por ejemplo en el caso ecuatoriano, son una retórica lírica muy poco operativa. Tampoco es el centro de tal o cual formulación jurídica. El centro de una Constitución es un conjunto de valores que están respaldados por un compromiso de la sociedad para organizarse de acuerdo a ellos. El problema fundamental que nuestro país tiene es que la discusión política y legal sirve para manipular, para desconocer y ocultar esos valores en lugar de aclararlos y defenderlos. Una Asamblea Constituyente, no puede hacer nada para asumir la tarea de proponer valores que organicen un ordenamiento legal si no tenemos un trabajo previo de afirmación de tales valores y de búsqueda de cómo ellos deben organizar la vida social.
Pero hay otro aspecto más, de tanta o mayor importancia que todo lo anterior. Lo que a nosotros nos hace falta no es un nuevo texto constitucional. Lo que ha sido atropellado y destrozado en el Ecuador es el concepto mismo de un compromiso constitucional. La convicción de que en nuestras discusiones y en las luchas por nuestras aspiraciones políticas tenemos que subordinarnos a un conjunto de reglas. Si no existe esta disposición todo lo que estamos haciendo no tiene en realidad valor constitucional, no tiene en realidad peso y no será perdurable. Por ello, es de gran importancia que en las reformas que propongamos reconozcamos procedimientos, un punto de partida constitucional. Si no lo hacemos, lo que se producirá no será un acuerdo constitucional sino un enunciado al cual los diferentes intereses al interior de la sociedad se subordinaran solamente en la medida en que les convenga, o en que las diferentes correlaciones de fuerzas se los obliguen. Es decir, solo transitoriamente, solo hasta que podamos romper esta Constitución como se lo hizo con la anterior en el momento en que se impuso.
En este sentido es importante señalar que el valor y la respetabilidad de una Constitución es algo que se construye con el tiempo. Los regímenes de derecho son más sólidos cuanto más tiempo han tenido. Hacer constituciones cada 10 años es casi como asegurar que nunca tendremos un verdadero régimen constitucional. Nunca habrá una Constitución suficientemente respetada como para ser verdaderamente la guía de nuestra vida social. Si lo que queremos es un orden constitucional el primer paso que tenemos que dar es el de respetar el orden que actualmente tenemos, por más precario y débil que este sea.
Esto implica ser conscientes de que la ruptura de un régimen constitucional es en realidad, un recurso extremo que generalmente lo que hace es debilitar toda posibilidad de un orden legal, esto implica la imposibilidad de toda democracia. |
||||||||||







