Política
Optimistas con nuestra situación personal, pero desilusionados con la dirección del país
| Optimistas con nuestra situación personal, pero desilusionados con la dirección del país |
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| Camila Lanusse | |
| miércoles, 31 de enero de 2007 | |
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Durante los últimos años el Ecuador ha logrado presentar importantes avances en la reducción de la pobreza. Hoy en día la incidencia de la pobreza afecta al 45,9% de los ecuatorianos y ecuatorianas[l]. La pobreza se ha reducido; especialmente si tomamos en cuenta que en el 2000 el 81,5% de la población era pobre; y los ingresos de los hogares han mejorado. La evidencia estadística demuestra que desde el año 2000 los ecuatorianos hemos experimentado un crecimiento sostenido de los ingresos que percibimos. Mientras en el 2000 el ingreso promedio de los hogares urbanos era de $306 mensuales; en el 2005 llegó a $694[2]. Pese a estos progresos los ecuatorianos y ecuatorianas nos vemos influidos por una tendencia a hacernos creer que en el país todo anda mal. Poco han hecho los medios de comunicación por transmitirnos información clara y sustentada sobre las condiciones de pobreza. Mientras que para el gobierno y los líderes políticos es más atractivo hablar del 80% de ecuatorianos pobres.
Así, no es sorprendente que confiemos cada vez menos en el desempeño de la economía, la política y las instituciones. Situación que contrasta con las percepciones que los ciudadanos tienen sobre su situación personal y su calidad de vida.
Durante los últimos 5 años la confianza ciudadana en la economía y la política ha mantenido una tendencia negativa. Las tres cuartas partes de los ecuatorianos tienen percepciones negativas sobre el desempeño de la macroeconomía. Lo mismo sucede con la confianza en los gobiernos y las instituciones del Estado. ![]() Fuente: Quantum Informe. Variables Sociales. Año 7, No. 3. Diciembre 2006, p. 16 Sin embargo, estas percepciones contrastan con las opiniones que los mismos ciudadanos mantienen sobre su situación personal. El 62% de los ecuatorianos se siente optimista respecto a su calidad de vida. En su gran mayoría los ecuatorianos están orgullosos de ser ecuatorianos; pero menos de la mitad está contento con la dirección del país.
![]() Fuente: Quantum Informe. Variables Sociales. Año 7, No. 3. Diciembre 2006, p. 17. El Índice de Optimismo Ciudadano refleja tres dimensiones de corte personal: (i) el orgullo en el país, (ii) la calidad de vida, (iii) el rumbo que sigue el país.
Entre las razones para esta mejoría en los indicadores de pobreza se encuentran la estabilidad de la economía. En los últimos siete años, el Ecuador ha logrado importantes avances macroeconómicos, inflación anual por debajo del 5% y un crecimiento económico promedio de 4,7%. La solvencia del país ha mejorado de modo importante, el peso de la deuda pública total en la economía es de 34% y de la deuda externa pública 25%. Las exportaciones de productos no petroleros han tenido una evolución positiva y un crecimiento aún mayor que el sector petróleo.[3] A estos indicadores se le suman el incremento del poder adquisitivo de los ingresos y los ingresos provenientes de las remesas enviadas por los emigrantes.
Las cifras mencionadas nos demuestran que existe un claro divorcio entre la realidad del desempeño de la economía y las percepciones de la ciudadanía. Sin duda la desinformación, junto a la limitada difusión de cifras reales sobre la situación del país afecta de forma negativa el ánimo ciudadano.
Frente a este ambiente de opiniones negativas será difícil, para cualquier gobierno, lograr el apoyo a la continuidad de las políticas que han dado buenos resultados en el combate a la pobreza; menos aún la implementación de políticas que permitan a la economía crecer a un ritmo mayor, por sobre el 6% (cifra recomendada para alcanzar los Objetivos del Milenio).
Lo que es peor aún, la desinformación promueve un ambiente en el que los ciudadanos – potenciales electores – tenderán a respaldar propuestas de políticas demagógicas, que solo acentúen los problemas o procesos que impiden que el país pueda crecer y desarrollarse de acuerdo a su potencial, y conlleven un retroceso sobre los logros alcanzados. |









