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Revista Vanguardia   
martes, 20 de febrero de 2007
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El Rumbo Brumoso
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El Ministro de Economía , Ricardo Patiño, da en Vanguardia más pistas sobre su plan económico . No las suficientes para armar un norte, dicen sus críticos.

 

Ricardo Patiño no se esfuerza. Ni parece ni es un Ministro de Economía como los otros. Luce descomplicado e informal. Ni mide sus palabras ni las envuelve. Él es uno de los pocos ministros de Rafael Correa que realmente encarna a este poder de clase media, con tintes intelectuales y ribetes antisistémicos.

De ahí el choque que ha producido en los medios financieros y empresariales en los cuales sorprende su aire frontal y su desparpajo, que algunos califican abiertamente de irresponsabilidad. Esas críticas no afectan a Patiño. Sonríe cuando se le dice que hay preocupación porque no hay plan económico ni programa fiscal. “Tenemos un plan de Gobierno desde la campaña. Estamos haciendo precisiones y orientaciones”. No hay —admite— las metas en lo social y lo económico para los cuatro años para salud, educación, baja de la pobreza, empleo… “Hay que hacerlas colectivamente y hay un equipo trabajando en eso”. Pero señales sí hay muchas —dijo a Vanguardia— y, según él, son claras.

 

Por el lado de los ingresos: reducir la dependencia del petróleo, en especial lo que se usa para gasto corriente. Modificar la estructura de ingresos, que no siga creciendo más el peso del IVA sino la imposición directa. Cobrar más el Impuesto a la Renta. Por el lado del gasto: incrementar la inversión en el campo social y en la producción en sectores que, tradicionalmente, no han sido atendidos. “Las señales que se dan son confusas —dice Mauricio Pozo, ex ministro de Economía—. No se ve un programa económico sino anuncios, todos referidos a aumentos de gasto y reducción de ingresos”. En ello coincide Diego Borja, también ex ministro.

En realidad, todas las señales –algunas incluidas en el presupuesto– tienen una orientación mayor de política económica: este Gobierno es partidario de retomar el papel del Estado en la economía. “No hay más de eso de “dejar hacer—dejar pasar”. Este Gobierno aupará un Estado promotor, planificador y regulador. Se van a regular, por ejemplo, los negocios petroleros del Gobierno. Se acaba la fiesta de algunas mafias que durante años, dice Patiño, han esquilmado el erario nacional.

Además, la administración definirá precios de sustentación (ya existe en el banano) en algunos sectores agrícolas. El ministro cita el arroz. Pero, ¿qué busca el Gobierno? Un acuerdo nacional sobre lo que él llama “la orientación de la dinámica económica”.