REVISTA VANGUARDIA
¿Londres y Teherán en guerra fría?
| ¿Londres y Teherán en guerra fría? |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 03 de abril de 2007 | |
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La detención de 15 soldado británicos abrió la crisis. El gobierno islámico apela a la vía diplomática. La crispación no es inédita. En el 2004, Londres y Teherán también vivieron días tensos. La aprehensión de 15 soldados británicos por navegar en aguas iraníes fue el mismo motivo que llevó a las fuerzas de Irán a detener en ese año a ocho militares. La diferencia pasa porque aquel incidente se resolvió en tres días y el actual entra en su primera semana de negociaciones y acusaciones. Además, porque ahora media la acusación internacional, liderada precisamente por Inglaterra y Estados Unidos, contra el programa nuclear desarrollado por Irán. ¿Provocación de Occidente? Desde hace tres meses el Gobierno estadounidense de George W. Bush ha insistido públicamente en que Irán es una amenaza por su programa nuclear. En eso lo han secundado no sólo el primer ministro británico Tony Blair, sino también otros países de la Unión Europea. Si se toma en cuenta la versión británica de los hechos, a ellos les debe haber quedado claro, desde un principio, que la detención de sus soldados mediante una acción relámpago de los Guardianes de la Revolución iraníes fue una emboscada bien planeada. Ésta es la conclusión que sugiere el informe de Londres. Y dado que Irán no ha hecho un balance detallado sobre el desarrollo de los acontecimientos, deja la impresión de que no presta mucha importancia al derecho internacional. Es probable que la acción iraní, sostiene el editorial del diario Information, de Copenhague, obedeciera a la detención, por parte de Estados Unidos en Iraq, de cinco oficiales iraníes de alto rango. En Irán se teme que se saque información delicada a los oficiales, sobre asuntos relacionados con el servicio secreto. Entonces, el secuestro de los británicos pudo surgir como respuesta. Si se sostiene esta teoría, se pudiera convertir en el catalizador de un conflicto serio en que los círculos agresivos, tanto de Irán como de Estados Unidos, tendrán la última palabra. ¿Qué es lo que impulsa a los líderes iraníes a exagerar este conflicto, de tal forma que se arriesgan un aislamiento aun mayor después de las últimas sanciones de la ONU en su contra? En Teherán se especula, entre otras sospechas, sobre una pugna silenciosa por el poder en ese país islámico. Si los 15 británicos secuestrados por los Guardianes de la Revolución se encontraban realmente en aguas territoriales de Irán o no, es algo secundario, según el diario francés Liberté de l'Est. El periódico, en sus editoriales, sostiene que éste es un esfuerzo por desarrollar tensiones artificiales o una buena oportunidad utilizada por Irán para presentar, nuevamente, a Occidente como el agresor. El análisis del periódico galo parece no estar tan alejado de la realidad, puesto que la fragata HMS Cornwall, de la ONU, en que se movilizaban los 15 militares británicos hacía patrullaje en el Golfo. Detener a cascos azules significa incrementar la presión sobre el organismo internacional, el cual desde hace meses lleva a cabo una política de advertencias frente a Irán. Algo queda claro: mientras más se alarga la crisis, más padecen no sólo el Gobierno británico sino también el de Teherán. Los Guardianes de la Revolución presionan a mostrar mayor dureza. Quieren subrayar su poderío frente a Occidente y quedarse con los británicos como un as político. Las fuerzas moderadas en Teherán buscan, por su parte, poner fin a la crisis sin perder prestigio y esperan que Londres se disculpe. Pero por el momento es poco probable que lo haga y se teme un conflicto mayor. El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad ya lo expresó: “A causa de la incorrecta actitud del Gobierno británico, el asunto ha tomado una vía jurídica. En los últimos años, las tropas británicas han violado el derecho internacional y franqueado las fronteras iraníes”, por lo cual el Reino Unido “deberá presentar excusas”. El presidente acusó a Londres de utilizar la propaganda en este asunto, en lugar de intentar solucionarlo a través de la diplomacia. La contrarréplica de Blair fue más categórica y desafiante: “Espero que (Irán) se dé cuenta de que tiene que ponerlos en libertad (a los 15 soldados). Si no, entonces pasaremos a una nueva fase”. ¿Qué implica eso? El Primer Ministro no lo reveló. “Habrá que ver”, recomendó. Pero más tarde el vocero del Gobierno aclaró que se refería a una manera diferente de abordar el conflicto: una actitud más explícita por parte del Ejecutivo de Londres. Hay países como Turquía que quieren mediar en el conflicto para hallar una solución pacífica. Otros, como Estados Unidos, realizan masivos ejercicios navales precisamente frente a las costas de Irán. En todo caso, la situación en la zona es tensa. |








