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Los guiones del asalto final PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
martes, 10 de abril de 2007
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Los guiones del asalto final
Página 2
La Consulta parece cosa juzgada. Y los partidos se preparan para la gran batalla por la Asamblea.

Vanguardia analiza los escenarios de los sectores en los cuales se dividirá la clase política: los incondicionales al régimen, los opositores y los partidarios a la Asamblea que ponen condiciones...

LA OPOSICIÓN
La palanca de cambios está en marcha atrás


La suerte de la Consulta está echada. Así lo entiende la clase política que da por descontado el triunfo del sí y cuya gran expectativa parece limitarse al porcentaje que obtendrá el no. Pocos son los que piensan, en efecto, que el Gobierno de Rafael Correa y los partidos afines no lograrán obtener los 3,6 millones de votos necesarios para que la consulta sea obligatoria.

Las condiciones políticas trabajan a favor del Presidente. Sus naturales contradictores, Jaime Nebot, Álvaro Noboa y Lucio Gutiérrez, están pagando tributo a la popularidad de una tesis cuya paternidad es reclamada por los indígenas, Abdalá Bucaram y el propio Presidente. Esos líderes han preferido plegar ante la corriente que registran los sondeos, en vez de oponerse. En este enfrentamiento con la izquierda, han decidido, en este primer tiempo, hacer parte de los ganadores. No es una gran estrategia y así se reconoce en esos partidos. Es un gesto político que busca en particular dos cosas: no contrariar la aspiración del electorado al cambio y patear el balón para el segundo tiempo.

Para la campaña por la Asamblea Nacional Constituyente.

El cálculo es costoso. En el PSC el apoyo de Nebot a la consulta le ha valido una tregua con Rafael Correa. Pero sus principales cuadros están divididos (Alfredo Serrano y Luis Fernando Torres preconizan el No) y lo más probable es que ese partido deje en libertad a sus militantes para votar en la Consulta. No habrá directorio nacional para decidirlo. Pero Nebot, Nicolás Lapentti, Carlos Falquez, Pascual del Cioppo, Antonio Álvarez… han discutido sobre el tema sin llegar, hasta la semana pasada, a un acuerdo.

La misma indecisión atraviesa al Prian. Algunos dirigentes creen que con una campaña bien sustentada por el No, el Sí no tendría un apoyo contundente. Vicente Taiano se opone incluso al estatuto de la Asamblea Constituyente. Pero en el partido de Noboa tampoco zanjarán el dilema. No quieren dar muestras de oponerse al cambio que reclama la opinión.

El caso más dramático es el de Lucio Gutiérrez, quien había hecho de la Asamblea un caballo de batalla de Sociedad Patriótica, hasta que ganó Rafael Correa. Pero también él se dice ahora a la expectativa. “Antes estuvimos abiertamente apoyando la Consulta — dijo el ex Presidente a Vanguardia—. Pero ahora hay mucha incertidumbre”. ¿Qué hará? “Respetaremos la respuesta del pueblo en la Consulta”. Es decir, no harán coro con la Unión Demócrata Cristiana, que es el único partido opuesto a la Consulta y que hace campaña por el No (ver recuadro).

El PSC, el Prian y el PSP no se opondrán a la Consulta a pesar de saber que votar por ella implica asumir un estatuto para la Asamblea que beneficia al régimen. Una actitud que Luis Fernando Torres, del PSC, califica de ingenuidad, ante lo que él llama un régimen de facto. Pero los partidos no irán más lejos. Primero medirán lo que hagan los electores el próximo domingo.

Y luego afinarán la estrategia para enfrentar la Asamblea. ¿Se aliarán? Ese escenario es contemplado en el PSC y el PSP, aunque el Prian lo descarta. Torres cree —y así se lo ha dicho a Pascual Del Cioppo— que si el socialcristianismo presenta candidatos, debe ir en alianza con el Prian, la UDC y, eventualmente, con Sociedad Patriótica. “Si vamos solos, con candidatos propios, será muy difícil captar votos”. Tanto más cuanto esos partidos reconocen —salvo el Prian— que no tienen figuras y que tendrán que buscarlas —en parte por lo menos— por fuera de sus filas.

Lo cierto es que, tras la arremetida ganadora del Presidente contra los partidos, hay conciencia en estas tiendas de que la elección por los asambleístas será histórica. “Esta es la elección más importante en muchos años —dice Lucio Gutiérrez— porque si gana Rafael Correa, luego ya no habrá elecciones. Será como Castro o Chávez”. En ese análisis, el ex Presidente coincide con el PSC y con el Prian. También hay similitudes en otros puntos: el modelo totalitario que, según ellos, está implantando Correa con el apoyo del TSE. El peligro de una Asamblea de plenos poderes. Los riesgos que corre la dolarización. El interés estatista que le endosan al Presidente. El conflicto a que el régimen expone al país por sus afanes confrontacionales… “El lema podría ser —dice Luis Fernando Torres—: estabilidad o caos, paz o guerra, producción o desempleo, inversión o despilfarro, libertad o esclavitud, Venezuela o Chile”. Y se dice listo a luchar por las libertades y el libre mercado.

A esa agenda, en la cual se incluye la despolitización de los organismos de control y una nueva división territorial, Gutiérrez agrega el cuarto poder de rendición de cuentas, libertad para afiliarse al IESS, voto para los militares, una ley de competencia y que el vicepresidente sea nombrado por el Presidente y sea de libre remoción. En esta tendencia hay dudas, sin embargo, sobre quién o quiénes liderarán la campaña frente al Gobierno. Lucio Gutiérrez no puede porque le han sido retirados sus derechos políticos. Y hasta en las filas del PSC se teme que Nebot no quiera asumir un papel estelar. En definitiva, la oposición a Rafael Correa asume la Consulta y la Asamblea con la palanca de cambios puesta en marcha atrás.