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Correa se llevó toda la apuesta PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
martes, 17 de abril de 2007
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Correa se llevó toda la apuesta
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El Tribunal Supremo Electoral ofreció el resultado de la Consulta para esta semana.

Sin embargo, el exit poll de Cedatos pareció irrebatible para el Gobierno y sus adversarios. El triunfo del Presidente deja a una oposición totalmente arrinconada y sin fórmula para encarar la Asamblea.

Vanguardia muestra los tres escenarios que plantea la votación del domingo 15.


LA OPOSICIÓN  
Su paso por el desierto es un hecho confirmado

La oposición hizo de tripas corazón.

Pero eso no bastó. Sabía que el Sí lideraba las encuestas y se reconfortó pensando que el No subía así como el número de indecisos. Otra razón animaba a los amigos del No: eran más de lo que parecían. En principio se pensó que la Unión Demócrata Cristiana (UDC) iba a ser el único partido que haría campaña en ese sentido. Y así fue en público. Pero el No encontró relevos, más o menos abiertos, en partidos que, desde hace meses, habían anunciado su preferencia por la Asamblea: El PSP, el PSC, el Prian y hasta el PRE. Su adhesión al No fue tan decisiva que hasta la semana pasada, los bloques de Álvaro Noboa y Lucio Gutiérrez se negaban a analizar abiertamente los escenarios que tendrían que afrontar en caso de que el Sí triunfara. Eso no significa que carecieran de una estrategia que contemplara esa posibilidad; estrategia que movilizó a sus principales cuadros en las últimas semanas.

¿Qué harán ahora frente a los resultados, extraoficiales es cierto, de la Consulta? La primera decisión de la oposición (UDC, PSC, PSP y Prian) es participar en la elección para asambleístas.

“No cometeremos el mismo error que cometió la derecha en Venezuela de quedarnos al margen–dijo Pascual del Cioppo a Vanguardia–. Iremos con nuestras propuestas a la Asamblea, con el fin de hacer un contrapeso a los asambleístas gobiernistas”. De contrapeso hablaron igualmente con esta revista Fausto Cobo y Fernando Aguirre de Sociedad Patriótica, Gloria Gallardo del Prian, Luis Fernando Torres del PSC y Diego Ordóñez de la UDC. Contrapeso para evitar –dice Aguirre– “una dictadura con plenos poderes que convierta a Ecuador en otra Venezuela”.

En general, estos partidos manejan las mismas tesis: el Sí significa que ganó el dictador. También representa la consolidación de una estrategia totalitaria y la acumulación de poder. “La intolerancia se instalará por completo”, dice Gloria Gallardo. Y todos afirman que el Gobierno manipuló la Consulta, y ahora hará lo mismo con la Asamblea, gracias a los recursos públicos y a la parafernalia que le ofrece el Estado. Frente a ese escenario, esos partidos apuestan a llevar los mejores cuadros a la Constituyente. En el PSC se habla de Cynthia Viteri como su posible figura.

En el PSP se dan dos nombres: Gilmar Gutiérrez y Santiago Gangotena. En el Prian y en la UDC no se ventilan aún nombres para las cabezas de lista… En la oposición no se oculta que una derrota tan abultada es el peor escenario: el 78% por el Sí, contra el 11% por el No –el resto fue de nulos y blancos–, la arrincona en un mano a mano desfavorable con el Gobierno. Sobre todo en un momento en el cual los electores, de confirmarse los resultados extraoficiales, están oyendo, sin mayores reparos, las razones ideológicas de la izquierda.

Lo recalcó Osvaldo Hurtado, el domingo en Teleamazonas, al acusar de ingenuidad a todos los partidos, de izquierda y derecha, que remaron a favor del Sí. "Un día –dijo– pagarán por ello". La oposición jugó principalmente con el miedo: miedo a la dictadura. A los plenos poderes. A Chávez. A la pérdida de la dolarización... Pues bien: los resultados del domingo no son solamente una derrota política. Consagran el fracaso de esa estrategia y la dejan en muy mala postura para enfrentar la campaña por la Asamblea.

¿Cómo logrará salirse del libreto que no encuentra eco en los electores? En la oposición, se dice que la campaña permitirá ahondar en los temas fundamentales para el país que el régimen no ha querido poner a discusión. Quizá. ¿Pero qué pasará si el Gobierno no cambia su estrategia ganadora? Es decir, ¿qué hará la oposición si Rafael Correa y sus amigos siguen esquivando el debate del contenido del cambio y se limitan a hacer una campaña estrictamente ideológica? El dilema de la oposición es grande.

Por un lado no tiene, frente a una ola al parecer incontenible, una propuesta alternativa y positiva. Y, por otro, no sabe cómo cerrar el paso a un Presidente que ha reducido la desconfianza del electorado a cifras exiguas. En definitiva, la UDC, el Prian, el PSC y el PSP tienen un problema insoluble con los electores: la segunda derrota electoral en apenas cinco meses muestra que no tienen antídoto político alguno contra el régimen actual.

Lucio Gutiérrez lo evidenció tras conocer el resultado del exit poll de Cedatos. No asumió ser parte de los perdedores. Por el contrario, saltó al tren de los ganadores y dijo que lo expresado en las urnas es un llamado de atención para que todos los políticos cambien su actitud. Pero a renglón seguido atacó al Presidente valiéndose del argumento bajo esgrimido por Luis Almeida sobre el pasado trágico del padre de Correa.

Jaime Nebot usó el paracaídas que se puso hace algunos meses. Y lejos de mostrarse como el líder natural del PSC, se situó dentro de los movimientos ciudadanos y vaticinó que “los partidos no tendrán más del tres por ciento de participación como asambleístas”. Nunca un dirigente político local había enterrado de esa forma a su partido en directo en la televisión...