REVISTA VANGUARDIA
La matanza fue real y virtual a la vez...
| La matanza fue real y virtual a la vez... |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 24 de abril de 2007 | |
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El asesino de Virginia envió un video a la NBC. Otro estudiante mandó el tiroteo a la CNN... El ciudadano tomó la posta a los medios. Antes de que las cámaras, los diarios y las radios relataran los pormenores de la masacre en la Universidad Politécnica de Virginia, los hechos ya eran conocidos por miles de usuarios de páginas web. Este flujo alternativo de información estuvo a punto de convertirse en fuente casi exclusiva de notas periodísticas de los principales medios del mundo. Para muchos, esa nueva práctica periodística se consagró en Virginia. Robin Hamman, responsable del departamento de blogs de la BBC en Londres y autor de la bitácora cybersoc.blogs.com acudió a la red para encontrar, precisamente, los primeros relatos de la tragedia. Blogs, bitácoras, fotologs y comentarios emitieron los hechos casi al instante. Desde el tiroteo inicial, cuando el surcoreano Seung Cho, a las 07:15 del lunes pasado, terminaba con la vida de su ex novia y de otro alumno de la universidad. Un estudiante fue el primero en filmar los incidentes. Jamal Albarghouti, de 24 años, escuchó disparos. Al instante, corrió a una ventana para comprobar su origen. En ese momento, tomó su teléfono móvil, un Nokia N70 plateado, y empezó a grabar todo lo que pudo durante un minuto. Recogió el estruendo de 20 disparos e imágenes de policías corriendo por el pasillo. Horas después, este palestino declaró que no se le cruzó por la mente la posibilidad de estar en peligro. Tras grabar lo que sucedía, desde su cuarto se conectó a la internet, específicamente a la página web de la CNN donde colgó su video. La emisora lo retransmitió más de 50 veces aquel día. Otro ejemplo es el de un usuario de livejournal.com, llamado Paul, quien relató cómo su amiga Kate formó una barricada en la puerta de su clase con la ayuda de una compañera. Así consiguieron evitar que el asesino entrase por segunda vez en su clase. Kate fue herida en el meñique y en el índice. Varios medios dejaron decenas de mensajes a Paul para que se pusiera en contacto con ellos. El usuario llamado Bryce, cuyo sitio es http://ntcoolfool.livejournal.com, cuenta en tiempo real lo que vivió allí. Su blog es uno de los más buscados de acuerdo con Technorati, uno de los buscadores de blogs más famosos de la red. Bryce cuenta que salió de su clase alrededor de las 10:00. Fue con sus amigos al dormitorio que se encuentra cerca de la universidad. Escuchó: “Esto es una emergencia. Esto es una emergencia. Que todo el mundo cierre sus puertas inmediatamente. Alejarse de las ventanas y quedarse en el interior de los cuartos”... Los testimonios y las fotos sobre lo sucedido el lunes 16 se multiplican con el pasar de los días. Hasta el jueves pasado, de acuerdo con el motor google.com había más de 170 000 referencias de lo sucedido. No solamente se publican las declaraciones de los testigos y sobrevivientes en sus propios portales, sino que se sumaron grupos de apoyo para las víctimas, se abrieron foros de debate sobre la violencia y el libre uso de armas por los civiles, que en Estados Unidos está constitucionalmente fijado para defender, justamente, la libertad. La transmisión de información sobre la tragedia evidenció que las tecnologías no funcionan únicamente como vías de comunicación, sino como herramientas para producir contenidos, precisamente por ser muchos los estudiantes que vieron los tiroteos. Además mediante la internet, casi toda la comunidad educativa se mantuvo en contacto, a través de mensajes de textos y llamadas a teléfonos celulares, para intentar dimensionar los hechos. La propia universidad escogió la tecnología para difundir el caso paso a paso mediante la web. En un archivo de audio, el director de la Politécnica, Charles Steger, publicaba lo siguiente: La Universidad fue golpeada con una tragedia de proporciones enormes: hubo dos tiroteos en el campus y en ambos hay fatalidades”. Lo paradójico es que el mismo asesino usó la tecnología. Si bien no escribió nada en su blog, sí se tomó fotos con las armas, entre los tiroteos. Además filmó un video donde justificaba su conducta, acusaba a otros de ignorarlo. Luego de eliminar a las dos personas, el estudiante surcoreano, Seung Cho, tuvo tiempo para ir a la oficina de correo y enviar el material a la cadena NBC. En el blog de Cho y en otros, los investigadores parecen encontrar las pistas necesarias para esclarecer las motivaciones que tuvo el estudiante. Pero, evidentemente, también se encuentran con testimonios contradictorios, equivocados que entorpecen el proceso. Al hablar exclusivamente sobre cobertura periodística, los acontecimientos posteriores a la tragedia apuntan hacia un futuro crítico para los medios. En él es probable que las audiencias comprueben primero los blogs y otras formas participativas para obtener un relato de primera mano de una historia que se está desarrollando. Para Hamman, de la BBC, los medios tradicionales todavía tienen la misión de confirmar esas historias, ofrecer datos comprobados y recolectar comentarios de fuentes creíbles. Pese a la importante labor informativa que la gente común ha desarrollado en la tragedia de Virginia, ésta no es la primera vez que ocurre algo así. El ataque terrorista al metro de Londres, en el 2005, y el golpe militar en Tailandia, a finales del año pasado, son otros dos ejemplos de que cualquier persona se puede convertir en informante con la ayuda de artefactos tecnológicos. |








