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Bienestar e igualdad, el norte socialdemócrata PDF Imprimir E-Mail
Kai Burmeister   
martes, 01 de mayo de 2007

La ID tuvo su congreso id eológico el fin de semana. Uno de los expositores expli ca de qué se preocupa hoy la sociald emocracia en Europa.

 

La socialdemocracia tiene una historia muy larga y ha estado vinculada a los grandes cambios de la sociedad. Así como en la época de la Guerra Fría fue un referente para los países comunistas, al presentarse como el socialismo del bienestar, hoy tiene varios temas en agenda. Sin embargo, todavía hay principios, y son de toda nuestra historia, por los cuales no hemos dejado de luchar: la igualdad, la libertad y la solidaridad.

La Jusos, que es la organización de los jóvenes del Partido Socialdemócrata de Alemania y que cuenta con 100 años de historia, tiene nueve puntos, que son considerados como valores en los tiempos modernos: igualdad de género, luchar por un mejor mundo y por un orden mundial más justo, Europa como un actor político fuerte, promoción de una política de paz en el Oriente Medio, igualdad de oportunidades para los jóvenes, incremento de los estándares sociales para terminar con la exclusión, la educación como un derecho humano y advertir sobre los peligros del populismo. Si queremos ejemplificar esto, vemos que en Alemania se está discutiendo la reducción de sueldos o de los derechos sociales, en momentos en que la economía está fuerte. De ello están sacando ventaja las empresas, que tienen unas ganancias enormes. El desafío entonces es que ellas asuman los costos por los cuales se quiere hacer pagar a los empleados.

Los neoliberales se están enfrentando contra el Estado Social, al cual tenemos que defender, desarrollar y modernizar. Su modernización está en la discusión, por citar algunos temas, de las oportunidades de trabajo para las mujeres, a quienes se obliga a elegir entre sus carreras y sus familias. Ellas no debieran escoger, sino hacer las dos cosas al mismo tiempo, como ocurre en otros países europeos. Los jóvenes, que están capacitados, debieran tener oportunidades de empleo en las áreas de su especialización. Los ingresos de los trabajadores, además, debieran ser suficientes para vivir, especialmente ahora, que el país tiene dinero.

Tenemos una Europa unida en los mercados, pero socialmente no lo está. Aún hay diferencias enormes entre el este y el oeste. Por eso creemos que la integración social no debe entenderse como un sueldo básico o una misma pensión de jubilación para Europa —pero sí será una perspectiva para el futuro—. Desde Bruselas debiera pensarse en programas sociales que pueden ser diferentes, pero que compartan una meta: que la gente entienda que la unión no es un peligro —como se dijo durante el debate para la aprobación de la Constitución europea—, sino que da protección, aseguramiento y nos ayuda.

Europa tiene que ser un Estado Social tanto adentro como afuera. Los acuerdos que se acaban de hacer entre la Unión Europea y las ex colonias africanas no deben quedarse solo en el mercado, se debe buscar el bienestar. Frenar la migración hacia Europa y permitir que se produzcan muertes por cruzar el Mediterráneo no puede ser. El análisis debe comenzar por las razones por las cuales la gente se va de África en busca de nuevas oportunidades para ellos y sus familias.

El Estado no puede ser débil, porque si lo es, la gente rica se puede aprovechar. Por eso es importante, que se promueva la educación, la salud, la ayuda a la gente desempleada, a los jubilados y que se enfrenten todos los riesgos sociales.

El calentamiento global es otro tema. Nosotros decimos que el desarrollo económico no ha de ir desvinculado del pensamiento ecológico. Ambos pueden tener buenos resultados.

Los jóvenes deben ser incentivados para que participen en la política. Ellos normalmente están preocupados por temas como la guerra, el medio ambiente, los derechos sociales, pero no actúan en los partidos. Los políticos tienen que ver que los jóvenes son importantes, porque son quienes tienen las nuevas ideas. Por eso debieran tener una cuota en los partidos, darles más libertad, tratar temas que les interesan. Es ahí donde se puede establecer la conexión y los partidos van a crecer. Los jóvenes son los que pican a los mayores, porque tienen esa capacidad.