REVISTA VANGUARDIA
Pólizas matrioshka para todo cliente
| Pólizas matrioshka para todo cliente |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 15 de mayo de 2007 | |
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El sector asegurador creció 13,8% en el último año. Ese mercado mueve USD 617 millones. Juan Seguro ya no sólo quiere vivir muchos años. Hoy busca, además, vivir bien. El personaje popular encarna a la cada vez mayor población ecuatoriana que asegura su patrimonio, sus años de jubilado, los estudios de sus hijos... Es decir, la que busca asegurar su calidad de vida y la de su familia. Esa nueva capacidad de prepararse ante cualquier riesgo, que están descubriendo los ecuatorianos, ha sido bien percibida por las empresas de seguros. Su mercado es fiel reflejo de ello. El año anterior, el volumen de primas netas adquiridas por los clientes creció un 13,8 por ciento, según los datos de la Superintendencia de Bancos. Y el intendente de Seguros, Renán Calderón, calcula que en este año la tendencia se mantendrá a niveles quebordeen el 10 por ciento. El nuevo despertar de este mercado se originó en la crisis de 1999. Ese hecho –dice Calderón– marcó un cambio importante en la percepción de riesgo de los ecuatorianos. Una de las lecciones aprendidas fue que hay que asegurar el patrimonio. La gente decide cuidarlo, según el análisis de Calderón, cada vez que hay señales de incertidumbre o cierta inestabilidad. Esa cultura de aseguramiento que se ha ido desarrollando de a poco, ha tenido un correlato en las empresas. El corredor de seguros de la firma Acosaustro, Francisco Morales, apunta, precisamente, que las aseguradoras desarrollan productos a la talla de lo que requiere el cliente o, incluso, le generan nuevas expectativas. Han hecho estudios sobre las necesidades de la población y han descubierto que el mercado local tiene mucho potencial, sobre todo en cuanto a seguros personales. Es el sector con más posibilidades de desarrollo, con un mercado de 13 millones de habitantes. De hecho, seguros de vida fue el segundo rubro en crecimiento el año anterior, de 82,5 a 100 millones de dólares. Es más, si bien el rubro medicina prepagada, en estricto sentido, no funciona como un seguro, es un indicador de la preocupación de los ecuatorianos por su seguridad personal. Según el presidente de la Asociación Nacional de Corredores de Seguros (Anacse), Enrique Rueda, junto a los seguros de personas por accidentes, vida y asistencia médica, sumó 234 millones. En función de ese mercado potencial, algunas aseguradoras –explica Morales– diseñan programas de capacitación para los clientes. Se concientiza sobre riesgos, sobre cómo manejarlos... Así, las compañías más dinámicas tienen como un objetivo clave la diversificación del servicio. Ese escenario dinámico ha provocado la creación de seguros con cláusulas nuevas para las industrias, las personas e, incluso, sectores que antes no tenían coberturas como las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (pymes). Muchas aseguradoras se han concentrado en generar una gama de multiaseguramientos. Estos incluyen varios tipos de seguro en una sola póliza. Esa es la tendencia nueva y que, a decir de Morales, crecerá a futuro. Renán Calderón estima que los clientes están destinando un 20 por ciento de sus ingresos para la contratación de seguros. Sin embargo, todavía contribuyen al porcentaje de crecimiento del sector, muy superior al promedio de la economía nacional, algunos sectores más tradicionales. En seguros generales, los de autos y de fianzas son los que más crecieron (31 y 8 millones), según una exploración de Análisis Semanal (23 de abril). Aunque en montos de primas pagadas el negocio no es similar en ambos sectores, sí lo es en dinamismo. Claro, la venta de carros presenta récords desde el 2001. Y las empresas tradicionalmente han sido grandes usuarias del servicio que les permite tener a salvo su patrimonio y sus ingresos. Mucho más en épocas de mayor competencia y en entornos inestables como el ecuatoriano. El régimen de fianzas garantiza mediante pólizas el cumplimiento de contratos para obras, buen uso de anticipos, seriedad de ofertas, buena calidad de materiales o contratos de servicios cuando son por montos altos. En este sistema, la diferencia entre la operación en el sector privado y el sector público, de acuerdo con la Ley, es que en el segundo es incondicional, irrevocable y de cobro inmediato del seguro. En cuanto a las empresas, Colonial tiene el mayor pastel de primas en seguros generales, con 66 millones. Eso representa un 12,8 por ciento del mercado. Le sigue Equinoccial con 58,5 millones, con un importante crecimiento del mercado de un 37,6 por ciento. Las dos empresas apuntalaron, precisamente, el crecimiento de seguros de vehículos. La tercera firma importante en primaje es ACE, con 37,5 millones y, la cuarta, AIG con 31,4 millones, que tienen desarrollos en coberturas para accidentes personales e incendios. En seguros de vida lideran Pan American, con 19 millones; Equivida, con 14, y Pichincha, con 13. Las primeras en el ranking patrimonial son Cóndor, con 12,6 millones; Colonial, con 12,3, y Equinoccial, con 8,3 millones. En total, el sector seguros movió el último año 617 millones de dólares. Eso significa un 1,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). El Intendente de Seguros estima que unos 200 millones son generados por el sector público, mientras que las empresas privadas mueven los 438 millones restantes. Si al monto del 2006 se añaden los 110 millones que genera el sector de medicina prepagada, como propone el presidente de la Anacse, los aportes de los afiliados han crecido un 62 por ciento en cuatro años, pues en el 2002 el monto total alcanzó los 448 millones. Son indicadores de que hay buenos ingresos en las 42 empresas de seguros controladas por la Superintendencia de Bancos. Los datos oficiales señalan que la rentabilidad promedia en el sector alcanzó el 17,8 por ciento, superior al 14,6 del 2005. Y aunque las expectativas para los períodos venideros, según avizora Rueda, son optimistas y pesimistas, las primeras parecen imponerse. Se centran en que el Ejecutivo y las autoridades respectivas determinen el arranque del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT). Éste, de hecho, cubrirá a las víctimas de accidentes de tránsito de manera masiva. Será otro factor para que el ecuatoriano común se sienta más seguro. |








