REVISTA VANGUARDIA
La Guerra del futuro ya ocurrió
| La Guerra del futuro ya ocurrió |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 19 de junio de 2007 | |
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El ciberespacio es el medio de ataques masivos. Las redes informáticas son las víctimas. Hay un nuevo campo de batalla: el ciberespacio. Las primeras escaramuzas de lo que puede denominarse la guerra cibernética se dieron en Estonia. No hubo muertos, pero sí millonarias pérdidas económicas tras un masivo ataque a redes tecnológicas de diversos organismos públicos y privados a través de la internet. Eso ha llamado la atención a los ministros de Defensa de los países que integran la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El concepto de defensa cambió. Ahora, en el contexto de este siglo XXI, debe entenderse que ya no sólo se trata de artillerías y tanques. Sucedió hace ya tres semanas y fue manejado con absoluto hermetismo. Los ataques cibernéticos afectaron a medios de comunicación, bancos, redes académicas y páginas web de organizaciones estatales de Estonia. El impacto fue tan grande que los sistemas informáticos de este país, una de las naciones con mayor número de usuarios de internet del mundo (casi el 50 por ciento de la población usa esta herramienta), colapsaron. En total se identificaron 128 ataques, de acuerdo con la página web Kriptópolis.org. El sabotaje de las redes comenzó tras el traslado del monumento a los soldados soviéticos muertos durante la Segunda Guerra Mundial, que generó incidentes en Estonia y en torno a la embajada de ese país en Moscú. El ataque cibernético consistió en un bombardeo, si cabe el término, de clicks a una página web determinada, provocando una sobrecarga. Algunos sitios soportan hasta 10 000 clicks en un segundo, frente a la media normal de entre 1 000 y 1 500 por día. Tal fue el grado de afectación que Estonia pidió auxilio a la OTAN. James Appathurai, portavoz de la Alianza, dijo que la organización envió expertos informáticos para normalizar la situación. También lo hicieron Estados Unidos y Francia. Además colabora un organismo de la Unión Europea, la Agencia Europea de Redes y Sistema de Información (Einsa), que recoge datos con el fin de elaborar un informe en el plazo de dos meses y medio. Sin duda es una amenaza emergente para la cual muchos países ya están preparados. John Negroponte, secretario de Estado adjunto estadounidense, parece tener clara la película. “El ciberterrorismo es un problema creciente a medida que estas tecnologías se expandan y más y más actores estén implicados en las tecnologías de la información. Nosotros debemos prepararnos porque esto ya se convirtió en un problema de seguridad nacional”. Esta opinión es compartida por expertos de Reino Unido e Irlanda que consideraron que los sitios web gubernamentales son los más vulnerables. Los ataques como los registrados en Estonia constituyen para el profesor Jonathan Zittrain, especialista de Internet de la Universidad británica de Oxford, una forma de reducir la gama de servicios. Representan la forma de base de un ataque en red. La protección dependerá de la capacidad económica para invertir en el tema. Pero el conflicto entre Rusia y Estonia no es el único que ha provocado hostilidades cibernéticas. El litigio entre China y Japón por los libros escolares japoneses que, según Pekín, minimizaban los crímenes de guerra del ejército nipón, desencadenó en el 2005 el lanzamiento de ataques a través de la red en los dos sentidos. En Oriente Medio, una ciberyihad entre internautas israelíes y palestinos tiene lugar tras los últimos acontecimientos políticos, siendo los sitios gubernamentales judíos el objetivo principal de los palestinos. Desde Estados Unidos se acusa a China de estar desarrollando armas de destrucción cibernética que incluyen unidades militares especiales y virus. En el informe citado en PC World el Departamento de Defensa afirma que la Armada de Liberación Popular desarrolla virus que permitan atacar los sistemas de defensa de sus enemigos como forma de protegerse de un ataque similar. El informe estima que el objetivo chino es atacar a Taiwan, minando la confianza de su actual gobierno. Maura Conway, profesora de la Universidad de Dublín (Irlanda), especializada en el terrorismo en Internet, subrayó que cuando los ataques son perpetrados por los estados, estos se emplean a fondo para enmascarar su identidad, lo cual no es el caso de la mayoría de los individuos. Según ella, potencias como Estados Unidos son las más preocupadas ante un posible ciberataque porque dependen enormemente de las infraestructuras informáticas y de comunicación. Allí, la primera piedra en el zapato. Los gobiernos han sido lentos para comprender la importancia de legislar contra los ciberataques y los abogados han comenzado hace poco a intervenir según la profesora universitaria. “Hay un problema de edad. Muchas personas en los gobiernos no están tan familiarizados con esto como los jóvenes”. Como sea, los ataques en Estonia abrieron los ojos a muchos gobiernos que creían que lo de un ataque cibernético era improbable como arma de guerra. La OTAN toma sus precauciones y blindará a sus socios. |








