INICIO arrow REVISTA VANGUARDIA arrow Los incómodos nuevos socios arrow arrow arrow
Los incómodos nuevos socios PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
martes, 07 de agosto de 2007

El control ambiental en la UE se frena. Los 10 paises del este defienden sus industrias.

 

Crecimiento versus ambiente... Justo ahora que el Viejo Continente soporta olas de calor con temperaturas históricas, salta una crisis entre los socios de la Unión Europea, que no están de acuerdo con los esfuerzos por reducir las emisiones que contaminan la atmósfera.

Los países del Este consideran que el ambicioso plan ambiental comunitario limita su desarrollo frente a los antiguos miembros de la Unión. “Resultará muy difícil reducir la desigualdad entre los nuevos y los antiguos miembros con estas obligaciones de reducción de emisiones”, indicaron fuentes diplomáticas polacas al diario español El País.

Los 10 nuevos miembros pelean, además, para negociar a la baja las reducciones de emisiones a que deben comprometerse desde el 2012, cuando expire el Protocolo de Kioto. “Si queremos ser líderes en la lucha contra el cambio climático, no podemos dar una imagen de división”, explica Barbara Helfferich, portavoz europea de Medio Ambiente.

Fuentes diplomáticas de la Unión no ocultan el malestar ante la actitud de los nuevos socios, que “se han dado cuenta de su fuerza cuando actúan como bloque. En las negociaciones ambientales utilizan los mismos argumentos que los países en desarrollo o que China: de ricos frente a pobres”.

Letonia ha sido el último país que esta semana se ha subido al carro de sus cinco vecinos del Este, que han demandado o anunciado su intención de llevar los planes de comercio de emisiones de la Comisión ante la justicia europea.

“Hemos decidido acudir al Tribunal Europeo de las Comunidades”, anunció el pasado martes el primer ministro letón, Aigars Kalvitis. Después explicó que el cierre de la central lituana de Ignalina obligará a Letonia a emitir más gases contaminantes, procedentes de otras fuentes de energía.

Además Letonia, Polonia, Hungría, Eslovaquia, República Checa y Estonia consideran que la adjudicación de derechos de emisión de CO2, de la Comisión Europea, es insuficiente e impide sus planes de desarrollo económico. Bruselas asegura que ha tenido en cuenta todas esas circunstancias, incluido el cierre de centrales, a la hora de asignar los derechos de emisión. “Estos países tienen que entender que su economía acabará por beneficiarse si emiten menos —dice Helfferich—. Y serán más competitivos cuando adapten su tecnología”.