REVISTA VANGUARDIA
Don Diego ya no reina en el Cauca
| Don Diego ya no reina en el Cauca |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 18 de septiembre de 2007 | |
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El narcotraficante fue capturado en un descuido. Estados Unidos busca su extradición. Hasta hace un semana lo llamaban el narcotraficante más buscado del mundo. Diego Montoya Sánchez tuvo el dudoso privilegio de estar, junto con Osama Ben Laden, en el listado de los más buscados por más de tres agencias federales policiales y judiciales de EE.UU. Su captura se ha convertido en el mayor golpe al narcotráfico en Colombia desde que fueran detenidos, allá por 1996, los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, líderes del Cartel de Cali. 'Don Diego', jefe del Cartel Norte del Valle, la organización de narcotraficantes más poderosa de Colombia, fue arrestado la mañana del lunes 10 de septiembre en una zona montañosa del departamento del Valle del Cauca. Lo acompañaban una modelo, su madre y dos empleados. Para capturarlo se realizaron seguimientos precisos con la participación de la Agencia Antidrogas de EE.UU. (DEA), desde un avión espía estadounidense. Bastó un despiste del capo para ser ubicado por un grupo élite del Ejército de Colombia. La noche anterior a su captura, Montoya libó y festejó, hasta el amanecer, el cumpleaños de uno de sus lugartenientes. La mañana en que fue detenido vestía ropa interior y era evidente el semblante de la mala noche. Aunque logró escapar de la incursión inicial de los agentes a la casa, descuidada y avejentada, en que se ocultaba en el municipio de Zarzal, sus problemas físicos dieron al traste con su intención de escabullirse. Hubiera sido la cuarta vez que lo lograba, de no ser por el rastro que dejó por más de 400 metros la pierna que no podía mover. La detención pone fin a veinte años de violencia extrema. Ahora las autoridades deberán armar el rompecabezas que permitió a Montoya pasar de ser un simple movedor de pasta de coca en la zona del Putumayo, quizá el grado más bajo entre los narcotraficantes, hasta convertirse en el amo y señor de una zona que abarca más de tres municipios. Un territorio que resultó ser clave para el procesamiento y traslado de la cocaína a diversas partes del mundo, especialmente a EE.UU. Se cree que allí ingresaron unas 500 toneladas de droga desde 1999 hasta el 2004, con ayuda de narcotraficantes mexicanos. Dos características apuntalaron su reinado. Por un lado, la violencia con que actuaban sus empleados agrupados en el ejército denominado 'Los machos'. Se estima que él ordenó asesinar a más de 1 500 personas en una guerra despiadada con 'Los rastrojos', grupo que respondía a los intereses del capo Wilber Varela, a quien llamaban 'Jabón', a secas. Y por otro, la capacidad de corromper. Montoya llegó a tener infiltrados en las Fuerzas Armadas y en la Policía. Esos nexos precisamente lo libraron algunas veces de ser detenido y además le permitieron apuntalar su negocio. El escándalo más reciente es la investigación al contralmirante de la Armada de Colombia, Gabriel Arango. Militar de buen abolengo, carismático y candidato fijo a la jefatura superior, que ha visto caer su exitosa carrera tras encontrarse tres recibos de pagos a su orden por una suma total de 390 000 dólares. En la parte superior figuraban el logotipo de una herradura con una caballo en el centro que identificaba al cartel del Valle, de Montoya, y huellas dactilares del militar, de acuerdo con un informe presentado por la revista Semana. La investigación, que ha tomado más de un año, se inició luego de que una lancha de alta velocidad, usada por los narcos para el traslado de la droga, fuera detenida cerca del puerto de Barranquilla. Los tripulantes poseían cartas de navegación militar con las posiciones exactas de las naves patrulleras británicas, colombianas, estadounidenses y holandesas y, además, las misiones de cada una. Pero no sólo eso, la Fiscalía sospecha que sus nexos en la Armada provocaron intencionalmente que los radares en las costas del Pacífico y del Atlántico dejaran de funcionar precisamente cuando se trasladaban los cargamentos en las lanchas go-fast, según publicó el diario El Tiempo, de Bogotá. De oriente a occidente, Montoya podía detectar cualquier comunicación de la Fuerza Pública. La red de comunicaciones que montó incluía radiocomunicadores, antenas, radares y computadoras que le permitían estar al tanto de lo que hacían los agentes de la Policía y el Ejército. Tras su captura el narcotraficante se ha negado a cooperar con las autoridades judiciales. La verdad es que los investigadores han logrado hacerse de un verdadero tesoro: el grupo que lo detuvo también consiguió dos computadoras portátiles donde se encuentran, de acuerdo con la revista Cambio, más de 200 nombres de las personas que lo ayudaban. Y ahora, tras la captura del capo ¿qué viene? Hay la expectativa de la revelación de más nombres, de nuevas capturas. Incluso de que se profundice el escándalo en las Fuerzas Armadas. Pero, sobre todo, se prevé una guerra cruenta entre los clanes menores de narcotraficantes que querrán, como lo hizo Montoya en su tiempo, conseguir el dominio dejado por él. El editorial del diario El Tiempo, del 12 de septiembre, sintetizó así la situación: La lección de lo sucedido tras Escobar, los Rodríguez, y muchos casos de narcos capturados es la de la monarquía inglesa: El rey ha muerto. Viva el rey. Cada vez que un capo es retirado por las autoridades o sus compañeros, otros lo reemplazan. Con estos antecedentes, se espera que los narcos identificados como Óscar Varela García, Jorge Urdinola Perea y Gildardo Rodríguez Herrera, a quien se conoce como el 'Señor de la camisa', se enfrenten para asumir el liderazgo del cartel. Si bien el grupo perdió la cabeza, aún continúa operativo. Mientras la monarquía se renueva, Estados Unidos quiere a 'Don Diego' cuanto antes y Colombia no tiene problema en entregárselo. El Gobierno estadounidense dio ya a la Fiscalía todos los documentos que sustentan la extradición. En un plazo aproximado de dos meses, la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia pudiera otorgar el visto bueno para que el narcotraficante sea extraditado a EE.UU. Allí lo esperan con ansias las Cortes de Florida y Nueva York. |








