REVISTA VANGUARDIA
Petroecuador no iguala el reloj...
| Petroecuador no iguala el reloj... |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 18 de septiembre de 2007 | |
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El ministro Chiriboga define una política petrolera y habla de subir la producción... La presencia de Galo Chiriboga en el Ministerio de Petróleos y Minas no implica cambios en la política del sector. Su prioridad es el incremento de la producción y su derrotero, el que dejó marcado Alberto Acosta. Aunque hay una diferencia: Acosta era mucho más convencido de un país post petrolero que de la explotación, lo más pronta posible, de esos recursos. Siendo así, Chiriboga, como responsable de las políticas petroleras desde que se separó el Ministerio, pide más tiempo para plantear, de una vez, un proyecto de industrialización definitiva del país. ¿Cuál entonces ha sido su tarea en este mes? Lo primero, dijo a Vanguardia, es subir la producción. Obvio, los actuales niveles son motivo de crítica para el Gobierno. La prioridad es lograr una meta razonable de producción para el último trimestre. Se tendrá un nivel promedio de 180 000 barriles por día en los campos de Petroecuador. A más de ello, y por la información obtenida de la gerencia del Bloque 15, éste producirá un promedio de 98 000 barriles por día para fin de año. Para ello se han alquilado más torres de perforación. En otras palabras, recuperar los niveles de producción que tenía el país hace algo más de un año, está costando recursos. Sólo a la mejora del sistema de oleoductos, proyecto que ya está en ejecución, se le acaban de asignar 91 millones de dólares. El proyecto implica el cambio de tuberías para evitar derrames, muchas veces, consecuencia de la vetustez que tiene el actual sistema. En cuanto a la producción de pozos, se trabaja en un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para obtener un crédito productivo e incrementar el número de torres de extracción. Con todo y esas medidas, el cálculo oficial es que recién para el 2010 empezará a crecer la producción. Aunque los planes caminan, la industria nacional tiene un retraso. Recién se asignaron los recursos a Petroecuador para la rehabilitación de la refinería de Esmeraldas. Son 271 millones de dólares. Entre tanto, en la parte administrativa, se ha contratado a la firma Mckenzie para asesorar el proceso de reformas. Y en la parte productiva, hay otra empresa, UOP, que hace el diseño mecánico. La repotenciación aún esperará y no hay fechas previsibles. Claro, para eso se requieren otros 750 millones. De cualquier manera, los recursos que ya han sido asignados tienen, esta vez, un filtro para que no vayan a parar en saco roto. El Fondo Ecuatoriano de Inversión en sectores Energético e Hidrocarburífero (Feiseh), antes de otorgar los recursos, pone metas a los niveles de producción y funcionamiento, en este caso, de la Refinería. Si no se cumplen las metas, no hay el siguiente desembolso. Eso permite un mejor seguimiento a los resultados de cada proyecto. ¿Qué se ha avanzado para la construcción de la refinería de Manabí? Hace un mes se firmaron los convenios con Venezuela. El Ministro espera tener, para finales de año, los resultados de la factibilidad del proyecto. Otros proyectos también tienen sus cronogramas trazados. Para mayo próximo se prevé estar operando una planta en el Bloque 15 para generar electricidad con el gas que sale de allí. Se entrará en un proceso licitatorio para explotar el gas del Golfo de Guayaquil. Sobre el Plan oro negro y los controles del contrabando de combustible, en noviembre se incorporará una tecnología para detectar si en las naves hay combustible en lugar de pescado. La renegociación de los contratos con las empresas petroleras privadas empezará con el pedido formal de Andes Petroleum, este mes. La política, en este caso, tampoco implica un cambio de fondo. El discurso del Presidente en torno a las petroleras ha sido que el Estado tiene que beneficiarse de su recurso, que hay que evitar el beneficio exagerado para las petroleras. Sin embargo, el principio de negociación no se va a modificar. La naturaleza de los contratos seguirá siendo la misma. Implicará aceptación de las partes para modificarlos, de mutuo acuerdo. Si es posible migrar a otro tipo de contrato y que la participación del Estado sea mejor, se analizará caso por caso. Pero el grupo negociador será el mismo. Lo que no se hará es romper el equilibrio financiero de los contratos, porque si eso pasa, la gente o se va o incumple. Finalmente, Chiriboga es partidario de una fórmula que tiene más de una década dando vueltas y que ha caracterizado a gobiernos de la tendencia contraria a la del actual: que Petroecuador se convierta en sociedad anónima. Aunque se mantenga estatal, no hay diferencia. Siendo estos los resultados más importantes de la política petrolera, queda claro que el país sigue pagando la factura de años de atraso. |








