REVISTA VANGUARDIA
Mrs. Clinton en el sendero triunfal
| Mrs. Clinton en el sendero triunfal |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 09 de octubre de 2007 | |
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Hillary aventaja a Obama con 33 puntos. Y a Giuliani con ocho en la carrera presidencial. En el bando demócrata, a cuatro meses de las elecciones primarias, la situación parece estar definida. Una abrumadora mayoría prefiere que sea Clinton, antes que el senador por Illinois Barack Obama, quien los represente. De acuerdo con una encuesta publicada por The Washington Post, a mediados de la semana pasada, Clinton lleva una ventaja de 33 puntos a Obama. El 53% de los demócratas la prefiere frente al 20% que optó por Obama. El diario que trabajó el sondeo junto a la cadena ABC establece que el 51% de los ciudadanos registrados para votar se decidió por Clinton frente al 43% que se pronunció a favor de Rudy Giuliani, el ex alcalde de Nueva York. Así como va la tendencia, la senadora por Nueva York lleva la delantera aunque no está libre de presiones y ataques del bando republicano. Clinton no para y eso se evidencia en su frenética campaña. En los noticiarios de la tarde se reporta desde Los Ángeles mientras habla en español y por la noche, antes de los late shows comparece en foros de periodistas de corte conservador. Va de cadena en cadena, inmersa en una serie súbita de entrevistas, debates y sondeos, donde mantiene superioridad frente a cuanto rival se le aparezca. A tal punto ha crecido su perfil, que George W. Bush no ha dudado en reconocer, hace 15 días, que ella tiene presencia nacional y las mayores posibilidades de hacerse con la investidura democrática. “Nuestro candidato (republicano) tendrá una competencia dura —dijo—, pero no imposible de vencer”. Así las cosas, en esta carrera todos ya saben a quien apuntar. Aspirantes demócratas y republicanos no han dudado en el momento de establecer el objetivo. Obama responsabilizó indirectamente a Clinton de la guerra en Iraq. “No solo fue Bush quien nos engañó sino algunos otros funcionarios en Washington”. Giuliani la ha comparado con George McGorven, un liberal demócrata, que en 1970, ofreció dar cheques de 1 000 dólares a todos los nacidos. Esto a raíz de que el equipo de la senadora anunciara que se estudia la posibilidad de dar una cuenta de ahorros de 5 000 dólares para la universidad a cada bebé nacido en EE.UU. “Son 22 000 millones de dólares nuestros que ella va a gastar”, dijo el ex alcalde. Clinton se desmarca con relativa facilidad de las críticas. A la de Obama, ella, frente a un foro de hispanos en Washington, dijo algo que arrancó prolongados aplausos: “Si uno mira alrededor del planeta, verá que tenemos mucho que hacer. Tenemos que mandar nuestras tropas a casa y poner fin a esa guerra en Iraq lo más razonable, responsable y rápidamente posible”. El auditorio escucha y murmura. Ella hace una pausa para beber agua. Sabe de la encuesta del Post y vuelve a la carga: “Lo primero que voy hacer al día siguiente de ser electa presidenta es comunicar un mensaje sencillo: la diplomacia cowboy se acabó y podemos volver a trabajar juntos por este planeta”. Esto fue lo más aplaudido de los 15 minutos de su discurso en el Instituto de Grupo Hispano. Sobre el ataque de Giuliani, los asesores de ella aclararon que el bono infantil no era una propuesta firme. “Es lamentable que toda la campaña del ex alcalde se base en la premisa de atacar a los demás en lugar de hablar sobre qué haría si resulta electo”, dijo Phil Singer, portavoz demócrata. Dean Spiliotes, politólogo de Nueva Hampshire, estima que la personalidad de Clinton suscita tanta hostilidad por parte de los republicanos, que algunos miembros del partido desean con vehemencia que la candidata se haga con la investidura demócrata, pero sólo con la idea de tener mayores armas para vencerla a continuación. Pueden “reutilizar todas las antiguas críticas en contra de los Clinton” —dijo a la AFP— o atacarla en su postura y afirmar que se movió hacia la izquierda del partido y se convirtió en rehén de organizaciones antiguerra como Moveon.org”. Según Spiliotes, esto también les permitiría “alimentar las dudas sobre la capacidad de una mujer para ser comandante en jefe en tiempos de guerra”. El republicano Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes, estima que esta táctica puede fallar. “Pienso que intentar batir a la senadora sobre el terreno personal es una locura” —dijo a la cadena ABC— “En EE.UU. todos los que van a votar en contra de Clinton saben todo lo que hay que saber sobre ella, y los que van a votar en su favor también”. Linda Fowler, profesora de ciencias políticas en Dartmouth College, considera que los republicanos tendrán dificultades para movilizar la energía que galvanizó su participación en el 2004. A menos que “el odio (hacia Clinton) sea el único elemento que los una”. ¿Pero qué encarna Clinton que la hace atractiva? Ella dice representar y ser el cambio. Habla del sueño americano del siglo 21. “EE.UU. está preparado para cambiar y yo estoy preparada para liderar ese cambio”. Los donantes confían en ella. En los últimos tres meses recaudó 27 millones en donaciones y los aportantes llegaron a 100 000 Para la AFP, el dominio de sí misma, su conocimiento de los asuntos en curso, su ejército de consejeros demócratas —entre ellos Bill Clinton—, son parte de su ventaja. Izquierdista o liberal moderada, cualquiera sea el estigma que se le quiera dar, lo cierto es que nadie logra siquiera estar cerca de ella en las preferencias electorales. |








