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Entrevista a Fernando Pozo El presidente del gremio bancario revela el plan de eficiencia que propondrán al Gobierno esta semana.
¿Cómo recibieron la disposición del Presidente a conversar con los bancos, pero sobre la base de la baja de las tasas de interés? Es un paso importante. Es la gran oportunidad de encontrar soluciones de fondo a la problemática.
¿Ha habido algún acercamiento? Tuvimos una conversación una semana antes de la Asamblea, donde de inmediato mostré toda la apertura. Y el jueves (4) en la noche, pactamos una cita (para esta semana). Me quedó una muy buena impresión. Conversamos con Robert Andrade de hacer una reforma integral: seguro de liquidez, fondos de garantía de depósitos, normativa de costos del sistema por las contribuciones que hacemos, bancarización... Vi una apertura positiva para atacar la problemática de fondo. Pondremos el equipo que se requiera. Estoy seguro de que hay puntos de acuerdo.
El problema es que tendrán que bajar la tasa de interés. Lo pide un gobierno que cuenta con una inmensa popularidad... Así es, pero nosotros manejamos una cantidad enorme de plata de los depositantes ecuatorianos, muchos de los cuales apoyan al Gobierno y nos van a pedir que cuidemos esa plata.
La tasa de interés es una respuesta a una realidad, no su causa. Por eso cuando ataquemos los problemas de fondo, las tasas bajarán más. Ya han bajado. En la vivienda, por ejemplo, están en situaciones excepcionales: 10 y 12%, a cinco y 10 años. Hay industrias con tasas absolutamente competitivas.
¿Quiere decir que la posición del Presidente es equivocada? Es importante entender cómo funciona el mercado, existen segmentos distintos: microcrédito, consumo, comercial, con comportamientos y costos muy diferentes.
El Presidente cree que la nueva Ley no ha bajado las tasas de interés. La Ley ha hecho dos cosas importantes: eliminar los extremos y los excesos que se han dado en ciertas entidades, como excepción. Lastimosamente, el debate se centró en ver los techos y no en lo que toda la economía paga, que está bastante abajo de los techos. Se ha corregido y se debe seguir corrigiendo mediante un proceso proactivo y con la sana competencia. Este rato ya no hay nadie que tenga una tasa de 70%.
El microcrédito sigue en 42-43%... Ese es el techo, y el extremo llega a 47%. Pero también hay tasas de 19%. El promedio es 27. Es así en cualquier parte del mundo.
Al decir que se va a seguir corrigiendo, le da la razón al Presidente... Si la tasa llegase a bajar al nivel que tiene en EE.UU., sería muy sano para la economía ecuatoriana. A todo el país le interesa que baje, así la banca tiene más posibilidad de recuperar el crédito y menor necesidad de hacer provisiones.
Sólo que debe hacerse mediante un proceso manejado técnicamente, para que sea sostenible en el tiempo. Me encantaría que, en una conversación absolutamente franca con el Gobierno, lleguemos a niveles de largo plazo, que armemos un proceso conjunto, que busquemos una mayor bancarización.
¿Qué condiciones pediría la banca para que haya esa sostenibilidad? Un manejo equilibrado de las finanzas públicas y el sector externo, para que en el largo plazo no nos encontremos con una caída enorme del PIB o un shock que no se pueda controlar.
Una visión estable para generar disminución de tasas de interés, porque van a aumentar los depósitos, las líneas de crédito internacionales, los capitales van a retornar al Ecuador y se va a generar una mayor bancarización y una profundización financiera.
Si el pedido del Presidente es bajar las tasas ahora, ¿es inviable? Le propondría al Presidente crear varias normas. Una para proteger a los buenos deudores y poder ejecutar las garantías de un cliente moroso de manera expedita, para no tener que no generar provisiones muy altas. Otra, para que cada vez que baje el riesgo país, baje la tasa. Otra para tener corresponsales no bancarios y que se pueda acceder a pueblos pequeños, mediante alianzas con farmacias, por ejemplo. Otra para no botar plata a la AGD y crear un seguro para el depositante. Hay que conversar con los multilaterales y crear una línea contingente ante un eventual riesgo en Ecuador, puede ser a través del Estado, para dar tranquilidad de liquidez al sistema. Otra norma, sobre procesos rápidos de absorción, por si una entidad entra en problemas...
¿Internamente qué harán? El Gobierno ha dicho que la banca no es eficiente... Hagamos un convenio a largo plazo, por el cual el sistema se compromete a mejorar la eficiencia. El sistema está en un 64% de eficiencia, el de Chile tiene un 48%. Acá pesan los aportes innecesarios a la AGD, costos de electricidad altos...
¿Proponen, entonces, un cronograma de lado y lado? Sí, con proceso, con seguimiento, con compromiso. Estamos en el mismo país.
Él es el gobernante, nosotros manejamos la plata de los ecuatorianos, lleguemos a un convenio. La Asociación de Bancos Privados (ABPE) dejó temporalmente una agenda, por lo de la Ley, con estos elementos: la práctica del buen gobierno corporativo para toda la Asociación, un código de ética con las cosas no permitidas, que pueden generar expulsión; y, dos, la bancarización. Tenemos las alternativas legales...
Guillermo Lasso dice que en la ABPE hay bancos que no debieran estar. Los que tienen otros negocios. En el sistema existen segmentos distintos con costos muy distintos. No se refiere a los segmentos. Incluso nombra al Banco del Pacífico que no es privado. Además, cree que la ABPE ha cometido errores como no haber hecho nada frente a grupos que prestaron a tasas escandalosas... El negocio bancario es ahora también de consumo. No creo que deban estar en la ABPE sólo bancos homogéneos en productos o que por su tamaño son multiproductos. Incluso se debiera abrir más y aglutinar a las mutualistas bajo normas muy claras. Pero si algún banco sirve para sostener negocios no bancarios, si sirve a algún interés oculto, lo expulsamos inmediatamente.
¿Lo de inclusivo incluye al Pacífico? El Pacífico es una excelente demostración de que una entidad del Estado puede ser exitosa. No hay razón de que no esté. Es representativo, importante, tiene presencia nacional, compite con conceptos de banca privada. En la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) que presido, hay una gran corriente de inclusión. Allí seguimos dos objetivos: la bancarización, que implica integrar los diferentes tipos de banca y promover que se formalicen los segmentos informales para incluir a la población más pobre; y fomentar el buen gobierno corporativo. Ecuador no puede estar fuera de esa tendencia que siguen 1 300 bancos de la región.
¿La cantidad de bancos es adecuada para el país? El mercado financiero tiene espacio para compaginarse, mejorar su eficiencia, generar fusiones, asociaciones. Pero diría que no existe número ideal.
Si pese a todo, el Presidente insiste en que reduzcan las tasas de interés bajando las utilidades, ¿qué harán? Al no haber inversión de accionistas internacionales, la fuente más importante de capitalización son las utilidades.
Bajarían hasta el nivel en que se pueda mantener solvencia, sostenibilidad. Al ceder en capitalización se cede en capacidad de prestar más. Políticamente es muy importante mostrar menores utilidades, pero es mejor que sean buenas para que se reinviertan. De todo esto, lo importante es que con el Gobierno encontremos algo sostenible. Un gobierno de izquierda con todo el poder, tiene la gran oportunidad de hacer las cosas técnicamente correctas. No hay atajos, al desarrollo no se llega saltando de país pobre a país rico, hay que construir. Podemos ir más rápido si llegamos a acuerdos que lo permitan. |