REVISTA VANGUARDIA
La Península golpeó a las élites guayaquileñas
| La Península golpeó a las élites guayaquileñas |
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| Washington Macías | |
| martes, 23 de octubre de 2007 | |
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En lo político, los líderes socialcristianos de Guayaquil y Guayas crearon el fantasma de la fragmentación provincial. Y perdieron. La separación de la Península de la provincia de Guayas era impostergable. Provocada principalmente por un sentimiento de decepción con las autoridades provinciales. En la lista de inconformidades estaba el no haber tenido representación de diputados en el Congreso, ni siquiera consejeros en la Prefectura, lo más básico. También había inconformidad porque los líderes de las organizaciones peninsulares no alcanzaron roles importantes en los organismos de desarrollo regional como Cedegé, Consejo Nacional de Pesca, ni en la Comisión de Tránsito del Guayas. En cuanto a infraestructura, hay que reconocerlo, no hubo mayor preocupación por parte de la Prefectura. Tanto así que Salinas, durante más de 10 años, sigue con tres vías principales pavimentadas y las demás de tierra y polvo. La Libertad es muy citadina, pero urbanísticamente está desordenada, y Santa Elena aún posee zonas rurales. Es una verdad indudable que los tres cantones fueron vistos como la zona de diversión de los guayaquileños y nunca los integraron al desarrollo regional. Guayaquil y Guayas se quedaron sin salida al mar. Pero la primera no tenía por qué sorprenderse. Las playas no pertenecían a la ciudad, a pesar de que ese fue el mensaje que los líderes socialcristianos y las Fuerzas vivas plantearon a los ciudadanos como tesis de defensa. La provincia como tal sí fue afectada. Se quedó sin la mayor parte de acceso al mar, pero tiene aún el cantón General Villamil y el Golfo. Por eso es cierto que el Consejo Provincial del Guayas va a recibir menos presupuesto. Es probable, a pesar de las voces contrarias, que los empresarios guayaquileños seguirán invirtiendo en la Península en viajes y complejos habitacionales, porque la lógica del capital no mide límites provinciales. Puede ser que a partir de este hecho, organizaciones o empresas relacionadas a Guayaquil decidan no hacer actos o ir de vacaciones allá; pero la gente que integra tales agrupaciones lo hará de forma independiente. Sin duda, los líderes socialcristianos fueron los más afectados. Apostaron por estrategias mal fundadas. Crearon la tesis de la fragmentación del Guayas. Y no dio resultados porque la división de la provincia en la práctica no se iba a sentir. Nicolás Lapentti demostró que perdió su liderazgo provincial. Su futuro parece revelado, ya que difícilmente logrará ser reelecto si se lanza.Otras organizaciones como la Junta Cívica dieron su opinión, pero también evidenciaron que no representan mayor peso a escala nacional. Ahora, la Península, según las proyecciones, tendrá dos diputados en el Congreso y un Consejo Provincial integrado por gente propia que tiene necesidades y sabrá como resolverlas. Los proyectos creados por el Gobierno se adaptan a la nueva provincia casi al dedillo. En el Plan Nacional de Desarrollo se enfatiza la ejecución de dos macro programas para mejorar los sistemas de agua potable y la dotación de servicios que es el problema de la Península. También se menciona la instalación de una economía solidaria que se favorece la identidad de sus ciudadanos. Ellos no se acomplejan de su raza y la utilizan para incrementar el turismo. Más de 3 000 personas llegan en feriados y ellos siempre ofrecen hospitalidad. A partir de la provincialización, los turistas sentirán curiosidad y querrán observar una nueva forma de hacer turismo, con gente propia de esos cantones. El sector de la salud no se ve afectado. La infraestructura es buena. Hay cuatro hospitales: el Regional, Salinas, el Militar y el subcentro de Manglaralto. Para el próximo año, se proyecta la creación de otro regional. Y la educación también progresa. Hay 42 centros educativos que siguen desde hace 10 años un proyecto de la Espol de mejoramiento pedagógico. Después de Santa Elena no habrá una fiebre de provincializaciones. Los únicos cantones que tenían la capacidad para hacerlo eran Santo Domingo y los tres cantones de la Península, con sus recursos. Milagro tiene la posibilidad sólo si logra articular una relación con las antiguas parroquias como Marcelino Maridueña y con su matriz que es Yaguachi. |








