REVISTA VANGUARDIA
Correa usa a Alfaro para agradar a las mayorías
| Correa usa a Alfaro para agradar a las mayorías |
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| Carlos Freile | |
| martes, 06 de noviembre de 2007 | |
Yo no niego que el ex Presidente haya implementado mejoras para los sectores populares, especialmente con los indígenas cuando se los eximió de pagar impuestos. El laicismo, lamentablemente, fue una acción negativa. Porque el laicismo dice del respeto de todos los pensamientos. Con Alfaro hubo una secularización de la educación desde un ataque sistemático al catolicismo. La secularización fue buena como postulado, pero el General cambió el control de la educación de la Iglesia al Estado, cuando la educación de los hijos es un derecho de la familia. El Gobierno alfarista, en última instancia, significó un apoyo a los grandes exportadores. El 5 de junio de 1895, en Guayaquil, no es un movimiento popular como se dice. Fue liderado por los grandes cacaoteros enemigos de grupos relacionados con Plácido Caamaño. Para entonces se produjo un enfrentamiento oligárquico, de modelos de producción. Alfaro protegió eso, en un hecho consecuente con su ideología liberal. También se presenta a Alfaro como un defensor de la libertad y en los años que gobernó no hubo libertades. Él fue dictador. Él dijo que "no se puede perder con papeletas lo que se ha ganado con bayonetas". Tampoco hay que olvidar que para ganar el poder, todos sus golpes de Estado provocaron miles de muertos y una amargura en el pueblo, porque las esposas y las madres veían cómo los suyos eran cooptados por las montoneras alfaristas e incluso asesinados por no querer unirse a ellas. Hay documentos que señalan que Alfaro autorizó la matanza de montubios manabitas por no acceder a dar sus reses para esos movimientos. No se puede olvidar las torturas de sus lugartenientes 'Cepo' Pérez, 'Trapiche' Franco, la confiscación de bienes, la quema de bibliotecas, la destrucción de imprentas... Eso no es libertad ni auténtica democracia: es tratar de imponer a la fuerza una forma de pensar. Por ello, considero que Eloy Alfaro es una figura sobredimensionada. Sé que decir esto ahora no es políticamente correcto ni popular. Pero el General no respetó la libertad ni la democracia y quiso perpetuarse en el poder. Por eso hay que ver que el pueblo, hacia 1912, ya estaba cansado de tanta violencia civil, lo cual no justifica la abominable muerte de los líderes alfaristas. Entonces, quien hoy apela a Alfaro no está huérfano de ideas. Tiene un proyecto: agradar a quien se deja llevar por ideas masificantes, por la propaganda. La visualización del General como modelo a seguir es un proceso que se preparó desde antes, por ejemplo con el programa televisivo El mejor ecuatoriano. En ese contexto no se puede distinguir el ideal alfarista del actual y se los muestra como paralelos. Esta habilidad política es digna de admiración, pero no de apoyo. |








