REVISTA VANGUARDIA
Las nuevas reglas de la migración
| Las nuevas reglas de la migración |
|
|
|
| Revista Vanguardia | |
| martes, 11 de diciembre de 2007 | |
|
Londres aplicará un sistema de puntos. La UE no se pone de acuerdo en qué método crear. Londres sigue el ejemplo australiano. El gobierno decidió categorizar a los inmigrantes. Los más preparados, los de mejor formación académica... Aquellos que realmente puedan ofrecer algo a Inglaterra, tendrán las puertas abiertas para trabajar en ese país. La política forma parte de un proyecto del régimen de Gordon Brown, que busca implementar un sistema de visado amparado en puntuaciones. El nuevo plan, que irá desarrollándose en los próximos meses, establece cinco franjas que catalogan a los inmigrantes, de fuera de la Unión Europea, según sus aptitudes profesionales. A la cabeza figuran los médicos, científicos, expertos en tecnologías de la información e ingenieros, que no precisarán de una oferta previa de trabajo para instalarse. Los empresarios extranjeros deberán acreditar que poseen al menos 200 000 libras (404 000 dólares) para invertir en el mercado británico. Jacqui Smith, ministra británica del Interior, dijo que se trata del mayor cambio en el sistema inmigratorio en la historia británica. “Nos permitirá continuar beneficiándonos de la inmigración, mientras nos aseguramos de que no abuse del sistema”, acotó. Las enfermeras, profesores y plomeros sólo tendrán un visado para cubrir una vacante concreta, al igual que los trabajadores de restaurantes. En la última franja están los trabajadores no cualificados: servicio doméstico, limpieza o cuidadores de niños. Para todos los casos, profesionales o no, el requisito fundamental es que hablen inglés fluidamente. Se necesitan al menos 75 puntos para obtener una visa de trabajo. Otro de los puntos del nuevo sistema establece plazos de residencia. Sólo los más capacitados podrán llevar a sus familias y permanecer hasta cinco años. Luego, deben pedir la ciudadanía o volver a sus países de origen. Estas políticas se asemejan a las que aplica Australia desde hace dos meses. Al otro lado del estrecho, en la Unión Europea, la Comisión Europea propuso la creación del plan Tarjeta Azul. El proyecto, similar al británico, tiene una fuerte oposición en Alemania, Austria, República Checa y otros siete países. Los ministros de la UE debatieron la semana pasada las últimas propuestas de la Comisión para favorecer la inmigración legal y aumentar las sanciones contra el empleo ilegal de inmigrantes irregulares, que incluyen la Tarjeta Azul y una ventanilla única para que los recién llegados puedan solicitar, de una sola vez, un permiso de residencia y trabajo, válido para toda la UE. La Tarjeta Azul busca dar un mayor impulso a la economía y satisfacer la alta demanda en el mercado interior de personal especializado y con elevada formación en distintos sectores. El comisario europeo de Justicia y Seguridad, Franco Frattini, se esforzó tras la reunión para calmar las reticencias, al insistir en que la propuesta no intenta fijar cuántos inmigrantes serán admitidos en cada país. Frattini recalcó que no cree que Alemania se oponga al principio de que, si se considera que los inmigrantes altamente cualificados son necesarios, las normas comunes europeas son necesarias. Por ello, dijo que seguirá trabajando en este asunto “hasta que no haya objeciones” entre los países de la UE, e insistió en que Bruselas no va a establecer nunca cuántos ingenieros entran en suelo alemán o austríaco. El ministro alemán del Interior, Wolfgang Schäuble, insistió en que la inmigración legal es una responsabilidad nacional y que se debe aplicar el principio de subsidiariedad para las sanciones a los empresarios que contratan a ilegales, es decir, que esta cuestión no debe abordarse a escala de la UE sino en cada Estado miembro. Paradójico. Europa quiere permitir el ingreso de profesionales, pero necesita más mano de obra. De allí que Alemania prefiere que cada país regule sus propias políticas. La Unión ha previsto cinco reuniones más para definir el tema. Mientras tanto, Londres empezará a aplicar la migración a la carta. |








