REVISTA VANGUARDIA
Las lecciones de Yunus tienen eco en Guayaquil
| Las lecciones de Yunus tienen eco en Guayaquil |
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| Walter Spurrier | |
| martes, 11 de diciembre de 2007 | |
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Los microcréditos del premio nobel de la paz son perfectamente aplicables, porque ya hay experiencias de esa naturaleza en la ciudad. Ha habido, de unos años atrás, un boom del microcrédito en América Latina. Dentro del microcrédito hay distintas tendencias y poblaciones objetivas. El del Ecuador es un crédito dirigido a personas de bajo poder adquisitivo, que no tienen acceso a un crédito normal de un banco, y que antes se acercaban a los chulqueros. Se fundamenta en que es una actividad bancaria, rentable, a la cual se dedican capitales para tener un rendimiento. El crédito de Muhammad Yunus va a un nivel mucho más pobre y promueve un microcrédito que no busca rentas ni retorno de capital. Por eso la tasa de interés es baja, a lo sumo un 20%. Debe cubrir gastos operativos, inflación y el porcentaje de créditos que se pierde. Según datos que he revisado, los bancos de Yunus tienen una cartera vencida del 2%. Los microcréditos de los bancos que operan en el país tiene un porcentaje de 2,4% de cartera vencida, prácticamente lo mismo. El asunto es que una institución de esta naturaleza opera distinto a los bancos de microcrédito del Ecuador. Existen programas tipo Yunus en el país; Ricardo Patiño por ejemplo, ha trabajado mucho en eso. Se reúnen personas que reciben estos préstamos, por ejemplo 10 mujeres, y ahí deciden a quién le prestan. No es algo tipo un banco, donde usted va, hace la solicitud de crédito, le dan la plata y listo. Es todo un sistema integral para comprometer a la persona que no paga y que queda mal frente a un círculo social. Los oficiales de crédito no son los tradicionales, sino personas con un perfil de trabajador social que deben hacer un seguimiento distinto. Si un indigente pide un préstamo de USD 30 para comprar una tostadora para vender sándwiches, el oficial de crédito debe cerciorarse de eso, antes de aprobar el préstamo. Yunus piensa que no deben ser entidades públicas las que provean estos microcréditos, sino entidades privadas que se financian con donaciones. Esto responde a que son procesos mucho más informales de concesión de crédito, se pueden estar prestando USD 20 o USD 100. Además los programas de créditos están muy vinculados con una acción social, Yunus se dirige a lo que nosotros llamamos extrema pobreza, de países como Bangladesh, donde la cultura es mucho más machista, en el sentido de que las mujeres no pueden ni salir libremente a la calle; ellas reciben un crédito que les permite ganar ingresos de subsistencia. Yunus empezó con su dinero y en la medida que fue teniendo éxito, obtuvo donaciones de empresas, fundaciones y personas con responsabilidad social. Yunus piensa que estas entidades tienen que prestar dinero bajo el sistema de cambiar a la sociedad y lo que tiene que hacer el Estado es proveer la infraestructura. Él cree que la extrema pobreza se puede eliminar bajo este mecanismo. La manera de viabilizar esto en Guayaquil es que el Alcalde promueva la conformación de una fundación; de hecho él tiene la experiencia de hacer todos los años una Teletón que ayuda a una fundación en lo que a infraestructura se refiere y que posteriormente debe auto sustentarse. En la parte de aportes físicos del Alcalde, tiene que ser con la infraestructura donde va a operar esta entidad bancaria, compromiso a dotar o gestionar infraestructura en la zona de influencia del programa de mínimo crédito. Todo esto, deberá contar con el asesoramiento inicial del banco de Yunus. El área jurídica es gris: ¿la controlará la Superintendencia de Bancos? Hay cooperativas de ahorro controladas por la Superintendencia de Bancos, y otras no. Hablamos de un mercado del 20% de las familias más pobres de Guayaquil, o sea alrededor de 100 000 jefes de familia que podrían ser clientes. Para empezar se puede trabajar con un millón de dólares. Si se dan créditos de USD 100, estamos hablando de 10 000 créditos a jefes de hogar. La experiencia de Yunus en Bangladesh hay que adaptarla a la realidad guayaquileña, considerando que la pobreza allá es más alta, por lo cual los montos de préstamos aquí serán mayores, así como los gastos operativos que deben recuperarse a través de la tasa de interés. |








