REVISTA VANGUARDIA
El control de precios es un saludo a la bandera...
| El control de precios es un saludo a la bandera... |
|
|
|
| Juan Carlos Blum | |
| martes, 08 de enero de 2008 | |
|
El mercado negro es el gran beneficiado, pues se incrementa sin regulación. Tres gobiernos ya lo hicieron y no solucionaron el problema Los gobiernos que más fuertemente utilizaron la política de control de precios, donde los intendentes salían a los mercados, a las plazas a vigilar fueron los de Osvaldo Hurtado, León Febres Cordero y Rodrigo Borja. Los resultados de esas políticas en general fallaron porque los precios no fueron controlados y proliferaron los mercados paralelos con precios reales. En el mercado formal se generó un desabastecimiento de algunos productos. En aquellas épocas, cuando uno iba a comprar leche, le ofrecían leche, pan y huevo, de lo contrario no vendían el producto solo porque había escasez, esto para abastecer a un mercado paralelo. Se transaban los productos libremente en el mercado negro, y esas personas compraban los productos con precios del mercado real en lugares como la Bahía, que, en esos años, gozó una de sus épocas más prósperas. No es posible controlar la inflación a través de medidas políticas. Los precios se controlan aumentando la producción, porque al aumentarla los precios caen. Al no poder tener los precios justos por un producto, ese producto busca un mercado alternativo donde se pague el precio que realmente vale. Y lo que es peor, en estos mercados negros se empieza pagando el precio justo, pero en el tiempo incrementa, sin regulación alguna, debido a la escasez del producto. O sea que el efecto es completamente opuesto al que se busca y los gobiernos de Latinoamérica hace mucho abandonaron esas prácticas de controles de precio. El gobierno venezolano es el único que tiene estas medidas. En Venezuela hay escasez de leche y hasta de pan. Todo está racionado. ¿Por qué? Porque si usted es productor de pan, y el costo de elaboración del molde es de un dólar y en el mercado el precio oficial es de 1,01 dólares usted va a buscar otro negocio al cual dedicarse, lo que provocará menos producción de pan, haciendo que el precio real tienda a subir. Lo que hizo el ex presidente argentino, Néstor Kirchner, fue establecer precios por convenio, luego de reunirse con el sector productor de distintas áreas. En este caso se hacen los cálculos del costo de elaboración por producto, el cual no es el mismo para todos los fabricantes (los más chicos se inclinan a tener valores más elevados). Con el congelamiento de precios suele beneficiarse a los más grandes, porque tienen economías de escala, que pueden producir más, y más barato. Los chicos tienen economías fijas, que no les permiten abaratar los costos. Kirchner logró un consenso y llegó a tener precios reales, no controlados, sino convenidos entre el Gobierno central y el sector productivo. Se produce una negociación entre ambos, si no se llega a un acuerdo, es cuando se toma la medida de control de precios policiaco. Es una disposición que funciona en plazos de seis meses o un año. No se pueden mantener a largo plazo porque dentro de la misma industria las gamas de precios y de costos son diferentes. El productor chico va a pujar para que el convenio se rompa lo antes posible, mientras que el productor grande intentará mantener el convenio para quebrar al más chico y monopolizar el mercado. La inflación en un país dolarizado debiera ser baja, no debiera dispararse, pero lo hace por algunos motivos. Uno es el incremento de precios internacionales de los denominados comodities. El mercado de la leche ha incrementado su demanda en otros países… son factores exógenos que inciden en el alza de precios. Internamente, existe un freno a la producción. Al haber menos oferta de bienes, los precios suben. La medida más realista para bajar los precios, es permitir que la producción se desarrolle. Lo cual no ha sido posible, porque el 2006 y 2007 fueron años electorales, donde la inversión se contrae y se resiente la producción. Lo mismo se espera para el 2008. La opción que queda es la inversión estatal para crear empleos y agrandar el aparato productivo. Al no tener el país la capacidad económica para explotar esto, tendrá que solicitar créditos para inyectar un flujo contundente de capital y estimular al sector de la construcción, que se ha mantenido y ha crecido en el país. |








