REVISTA VANGUARDIA
Chávez, el aliado de las FARC
| Chávez, el aliado de las FARC |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 22 de enero de 2008 | |
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Ningún Gobierno apoya su propuesta: retirar el sello de terrorista a la guerrilla Hugo Chávez tensa al extremo las relaciones con Colombia. Declarar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) como entidad política, desconociendo el calificativo de terrorista que les han dado el gobierno de Álvaro Uribe y la comunidad internacional, y denunciar un supuesto complot de militares colombianos y estadounidenses para asesinarlo han llevado al conflicto verbal entre ambos gobernantes a un punto de quiebre. El mandatario venezolano se empeña en demostrar sus simpatías con la guerrilla a la cual le reconoce que tiene objetivos bolivarianos. La Asamblea Nacional venezolana (de mayoría chavecista), de acuerdo con esa postura, tomó algo más de tres horas para declarar a las guerrillas colombianas (FARC y ELN) como grupos beligerantes y no como organizaciones terroristas. Eso levantó reacciones no sólo en Colombia, sino también en los Estados Unidos y en la Unión Europea. Una de las reacciones que más impacto tuvo fue la postura del diario estadounidense, The Washington Post, que calificó Chávez, como un aliado de las FARC. “Los líderes latinoamericanos que han visto hasta ahora al señor Chávez como a un populista que compra con petrodólares a sus amigos, enfrentan un fenómeno nuevo: un jefe de Estado que respalda abiertamente a una organización de secuestradores y narcotraficantes que opera en un país vecino y democrático”. El diario repite además una frase del nuevo presidente de Guatemala, Álvaro Colom: “Uno no puede ser legítimo en su país y aceptar la ilegalidad en otro”. El rotativo, cuya circulación es la cuarta a escala nacional, pero cuya influencia entre la clase política y el gobierno de Washington está fuera de duda –explica Juan Carlos Iragorri, corresponsal de revista Semana en EE.UU. se declara alarmado por la postura de Chávez, que “en un discurso de cuatro horas ante el Congreso venezolano, describió a las FARC y al ELN no como terroristas, sino como verdaderos ejércitos”. El Post añade que el presidente venezolano “insistió en que esos grupos poseen un proyecto políti co bolivariano que es respetado aquí”, lo que el editorial considera una referencia a su propio proyecto del socialismo del siglo XXI, que se encuentra a medio cocinar. Casa adentro, en Venezuela, el propio autor de la propuesta, el diputado Saúl Ortega, explicó al diario El Tiempo, de Bogotá, que “ese acuerdo no está autorizando nada, ni una oficina de las FARC ni su ingreso a territorio venezolano”. En tanto, el diputado Ismael García, jefe del partido Podemos (la única fuerza que votó en contra del acuerdo) dijo que “eso no es vinculante desde el punto de vista legal para la decisión que el Presidente de la República quiera tomar. En teoría, los parlamentos son autónomos, y este es un respaldo desde el punto de vista político, no obliga desde el punto jurídico al Gobierno a hacer tal o cual cosa”. La propuesta aprobada habla de “respaldar al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en su propuesta, al solicitar al Gobierno colombiano reconocer el carácter beligerante de los movimien tos insurgentes como señal de voluntad en darle un trato político que genere confianza en las futuras negociaciones, en el camino a la paz en Colombia”. El gobierno colombiano emitió un comunicado por vías diplomáticas pidiendo respeto. La declaración, que fue leída por su canciller, Fernando Araujo, dice que “Chávez confunde la cooperación con la injerencia, como confundió la mediación con la parcialización”. Lo aprobado por la Asamblea Nacional y la postura de Chávez desconocen la participación de la guerrilla en el narcotráfico, sus asesinatos, el secuestro actual de cerca de 700 personas y otros delitos que son contrarias a disposiciones y normas de Naciones Unidas y de la OEA y que, de acuerdo con esto, se tipifican como terrorismo, como crímenes de lesa humanidad. ¿Hasta dónde Chávez está dispuesto a apoyar a las FARC? Si esperaba que su discurso cuestionara la administración Uribe y sus decisiones en la misma Colombia, pues se equivocó. El Partido Liberal y el Polo Democrático, principales partidos de la oposición, mostraron su apoyo a Uribe frente a lo que llamaron injerencia del mandatario Chávez, en los asuntos internos del país. El ex presidente y líder del Partido Liberal, César Gaviria, expresó todo su apoyo y solidaridad a Uribe durante una reunión que mantuvieron en la Casa de Nariño, en la cual hablaron sobre la crisis diplomática con Venezuela. Para César Gaviria la comunidad internacional debe explicar a Chávez las delicadas consecuencias de su propuesta de sacar a las FARC de la lista de organizaciones terroristas. Lo que se espera de otros países es, según él, el respeto por la democracia colombiana. El Polo Democrático Alternativo también rechazó las constantes agresiones de Chávez contra Uribe. El presidente del partido, Carlos Gaviria, afirmó que el Jefe de Estado de Venezuela tuvo un proceder inadecuado porque ha tratado de interferir en el destino de Colombia, conducta que no se puede aceptar. Como sostiene Argelia Ríos, columnista de El Universal, de Caracas, con seguridad, Chávez será el último en enterarse de que el capítulo de las rehenes habrá servido únicamente para reforzar, en la opinión pública nacional, la idea de que su discurso político carece ya de la autenticidad que mucha gente solía adjudicarle. “Negar la naturaleza criminal y terrorista de las FARC mientras atribuye tal condición a sus adversarios domésticos, ha sido una muestra nítida de la deshonesta charlatanería de quien dice desear el cese de la guerra en Colombia, mientras en su propio país anima los fuegos de la confrontación y la venganza”. Así, el presidente Chávez parece perder cada vez más las proporciones. Su propuesta ni siquiera fue considerada por presidentes amigos como los de Ecuador, Bolivia y Argentina. En Brasil y Paraguay, cada vez son más las objeciones para permitir su ingreso al Mercosur. Lo de apoyar a los guerrilleros empezó a colmar la opinión pública, en casa y fuera de Venezuela. |








