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El discurso de Correa pega entre los militares PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
martes, 29 de enero de 2008

Entrevista a Homero Arellano

El Ex Comandante de la Marina sorprende: explica por qué apoyó en uniforme al Presidente.

¿Usted se fue de la Armada diciendo que hay grupos oscuros alrededor de la política petrolera. Pero no los identificó. ¿Por qué?

En realidad, el Comandante General de Marina, no dirige la política petrolera. Pero sería un absurdo que se abstuviese de conocer el tema y de no ayudar al almirante que se está sacrificando allí. El comandante general tiene que saber lo que pasa con sus hombres.

 

¿Qué supo usted de lo que ocurría en Petroecuador?

Supimos desde el inicio del tema del gas. Es un tema oprobioso y de amenazas constantes de torpedear un proyecto que veo como una nacionalización del gas. Sin que así se lo haya planteado, el gobierno actual ha nacionalizado o va a nacionalizar el manejo del gas. Eso tiene total sentido porque si el gas es un producto estratégico, si es subsidiado hasta que se arregle la indigencia en el país, si es que el contrabando realmente es una fuente lucrativa para otros, pues hay que atacarlo. Por supuesto que lo más lógico es que el propio Estado lo maneje. El tema de Trafigura es ineptitud de Petroecuador a lo largo de los años, una ineptitud provocada.

 

¿Por quién?

¿Quiénes manejan Trafigura? ¿Quiénes están detrás de un negocio que, en cálculos gruesos, desde el año que opera Trafigura, habría generado unos 413 millones de dólares aproximadamente? Con eso se hubiesen podido construir ya dos instalaciones.

 

¿Qué respuesta da a sus preguntas?

Yo no he estado investigando a las personas que hacen el negocio y ganan esas cifras inmensas. Lo que nosotros hemos hecho es atacar la causa en sí.

 

Usted ha hecho referencia a Trafigura. ¿Qué otros nombres o grupos tiene?

En Petroecuador por donde aplasta sale pus. Allí hay gente muy decente, muy capaz pero está manejada por grupos de afuera, que controlan el negocio. Cuando usted dice, déme nombres, usted sabe que no se conoce siquiera quiénes son los dueños de las empresas grandes. Están a nombre de terceras personas, hay una cantidad de intermediación.

 

Esos grupos entendieron que esto es una amenaza, entonces reaccionaron. La primera oleada es la salida del Comandante General de Marina.

 

¿Pero qué le permite decir que usted fue un blanco de esos grupos?

Esa gente sabe que se va a poner orden y pensó que con mi salida se iba a aflojar el tema. Pero se han estrellado porque, en realidad, lo que ha pasado es que ha servido para que la prensa se dé cuenta de lo que pasa allí. Preguntemos si Trafigura es una empresa que tributa, preguntemos cómo se expende el gas. Ni la cantidad ni la calidad del gas que compramos están controladas.

 

¿Por qué dio usted el aval para que la Armada fuera a Petroecuador?

Porque en mi concepto de República, los militares no solamente estamos para disparar o para pelear con el vecino. Estamos para defender los intereses nacionales en forma pragmática y en medio de ellos están los recursos.

 

¿Eso lo llevó a hacer en uniforme declaraciones políticas que sonaron a un apoyo concreto al Presidente?

No sé a qué tipo de declaraciones se refiere, pero en los discursos que he dado en ceremonias, por supuesto que la Armada está apoyando un cambio, por supuesto que Fuerzas Armadas está inmersa en un cambio, eso es algo que todo el mundo ve.

 

¿Esto con un gobierno específico?

Este es nuestro gobierno. Por supuesto que si soy elegido por un gobierno que está procesando un cambio, no creo (que sea por) ser un comandante retrógrado, que se rehúsa al cambio. Me siento muy cómodo hablando de cambios, me siento muy cómodo hablando de una participación de Fuerzas Armadas en un cambio.

 

Si este gobierno no consigue cam bios fundamentales, como aspiro que lo haga, perdóneme, los próximos períodos serán de revueltas. Confío en que realmente a este gobierno, con el cual me identifico y lo he hecho de una forma sana y transparente, le vaya bien y haga estos cambios por el bien del país.

 

¿Pero si apoyó al Presidente, cómo se entiende que haya resultado, según usted, víctima de grupos oscuros?

Creo que esos cargos, como el de los ministros de Estado, son altamente sensibles y, a veces, hay que irse para blindar los procesos que se están haciendo. Vea usted cómo ha ganado notoriedad el gas. El propio Presidente ya ha identificado lo absurdo de las operaciones de un ex colaborador suyo como Carlos Pareja Yanuzzelli.

 

En este momento, usted es un hombre con aspiraciones políticas.

El hombre es un animal político. Creo que uno de los servicios que el hombre puede hacer es la política bien entendida.

 

¿Pasará a la acción política?

No lo descarto. El hombre siempre debe tener un pensamiento político, eso de apolítico no me suena. Tiene que haber una concepción ideológica y si, en algún momento puedo servir, estoy enteramente dispuesto a hacer algo por el servicio a los demás.

 

Yo me eduqué en un colegio popular, el Mejía, y fui un líder estudiantil. Esa mentalidad ha quedado y me retiro de la Armada sin haber mutado. Las Fuerzas Armadas no me han quitado esa capacidad, más bien me la han engrosado.

 

Debe ser porque los militares siguen hablando y teniendo una visión política muy desarrollada en los cuarteles.

Creo que es parte de la conciencia social. Las Fuerzas Armadas son especialísimas en el control porque tenemos metido en nuestro ser la parte social. Aquí, cuando uno quiere explicarse por qué no hay guerrilla, por qué nuestros indígenas no han tomado el fusil, como lo hicieron en el norte de Perú, si también somos pobres y hay inequidades, hay que darle un granito a eso que usted refiere cuando dice que los militares hablan tanto de política.

 

No estamos para pelear entre nosotros, ni siquiera con los vecinos. Creo que las Fuerzas Armadas están para la defensa desde un concepto integral. Las peleas del futuro serán por el agua, los recursos, la deforestación, ¿quién más que las Fuerzas Armadas para parar la tala indiscriminada de los bosques? Dígame usted si no lo podemos hacer.

 

Claro que lo podemos hacer, pero hay que tomar una decisión política.

 

¿Su caso es sui géneris o hay muchos oficiales como usted?

Creo que en Fuerzas Armadas hay muchos oficiales que están convencidos de que tanto la seguridad como el desarrollo son dos caras de la misma moneda.

 

No tiene sentido hacer una seguridad sin propiciar un desarrollo. Creo que eso es bueno y no es politizar las Fuerzas Armadas: es buscar un sentido realmente a una fuerza que, si bien es cierto puede utilizar las armas y las tiene en forma disuasiva, también tiene el intelecto y la capacidad.

 

¿Eso quiere decir que, en este momento, un discurso como el de presidente Correa es muy bien visto en Fuerzas Armadas?

Pero por supuesto. Es bien visto, el liderazgo que tiene. Es un discurso que llega porque es un hombre de avanzada, un hombre valiente, más allá de los estilos de gobernar o de disentir.

 

¿Si el Presidente lo llama a colaborar, pero ahora de civil, usted iría?

Mi contribución está a la disposición del señor Presidente. Yo he sido un comandante general que me he desenvuelto con mucho entusiasmo y con mucho respaldo de su parte y no me puedo quejar