Política
El Ecuador ingobernable
| El Ecuador ingobernable |
|
|
|
| Fernando Rivera | |
| martes, 29 de agosto de 2006 | |
|
Luego de haber leido varios resumenes de prensa sobre el primer debate entre los candidatos presidenciales en Guayaquil, me dió mucha pena (ira?) de escuchar que el estilo burdo de hacer política en el país sigue vivito y coleando. El Comercio y el Universo dieron un resumen muy similar enfatizando la grezca verbal entre Rafael Correa y Cintia Viteri. Para variar, nuestros queridos periodistas hicieron referencias a "las preguntas del moderador" Andres Oppenheimer (columnista de el Miami Herald), sin realmente aclarar cuales fueron las preguntas. La Hora, por su lado hizo un resumen tan optimista y general, que parece que el periodista o no estuvo en el debate, o se quedó dormido. Resulta interesante, entoces, leer el resumen que hace Oppenheimer desde su punto de vista como extranjero. El moderador se sorprende de que, a pesar de la inestabilidad politica que ha reinado en el país en los últimos 10 años, ningún candidato se haya comprometido a buscar la estabilidad politica del Ecuador. Rafael Correa - el populista con PhD - quiere facilitar el derrocamiento presidencial. Debe ser porque no alberga muchas probabilidades de ganar las elecciones. Si Correa se detuviera un minuto para pensar antes de hablar, vería que la destitución de tanto presidente, no se ha debido en verdad al clamor popular o al hecho de que no cumplen con sus promesas electorales. Esa ha sido la excusa. Primero, que presidente ha cumplido con sus promesas - Hurtado, Borja, Febres Cordero y Durán Ballén, no fueron destituidos a pesar de no "haber cumplido". Segundo, una vez se cae el presidente, que cambia? Mis amigos "forajidos" me van a perdonar, pero creer que fue el levantamiento de abril, o el "pueblo quiteño" el que sacó a Gutierrez, es una inocentada. Yo creo que el Partido Social Cristiano y otros partidos tradicionales, han estado detras de todos los derrocamientos. El hecho es que con cambiar al presidente, nada cambia en el país; el Congreso sigue igual, a pesar de su gran rechazo por parte de la mayoría de ecuatorianos. Rafael Correa, de ganar, sería un presidente absolutamente débil, sin apoyo alguno en el congreso. De hecho, ni siquiera va a presentar lista de candidatos al congreso. Le tocaría, entonces, sentarse a negociar con los partidos tradicionales del Congreso, simplemente para asegurar su estadía en el poder. Si cree que se debería institucionalizar el derrocamiento del presidente, entonces debe ser porque no espera estar en esa posición. |







