REVISTA VANGUARDIA
El fantasma del hambre es real...
| El fantasma del hambre es real... |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 06 de mayo de 2008 | |
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La escasez y los altos precios de los alimentos ponen en riesgo a más de 100 millones de personas. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó al mundo. Su secretario general, Ban-Kimoon, pidió a la comunidad internacional que done 2 500 millones de dólares, para enfrentar una crisis alimentaria a escala mundial que está en gestación. Son 38 países, de África subsahariana, del Sudeste asiático y de América Central, que están en riesgo de sufrirla. En esta última región se encuentran El Salvador, Guatemala, Honduras, Haití, Nicaragua y Panamá. Josette Sheeran, del Programa Mundial de Alimentos (PMA), de la Organización de Naciones Unidas (ONU), definió el problema como un "tsunami silencioso" que, de un solo golpe, hará que 100 millones de personas entren en situación de pobreza. El calentamiento global es una de las causas del problema: lo señala un estudio de la Universidad de Standford, publicado por la Revista Science. Según los investigadores, de aquí al 2030 la temperatura del planeta aumentará en un grado centígrado. Y las consecuencias serán dramáticas: "El sur de Asia y el sur de África serán infiernos de hambre, a no ser que se empiece a hacer algo ahora mismo" . Por su parte, un informe del Royal United Service Institute, de Reino Unido, señala que el cambio climático agravará la crisis alimentaria. Las altas temperaturas modifican el régimen de lluvias, generando sequías en las zonas que en la actualidad son semi áridas. El instituto ve, además, un riesgo geopolítico. La falta de agua y alimentos podría desencadenar guerras en diferentes regiones del globo. A la escasez de alimentos se suma el incremento de los precios de los productos alimenticios. El diario The Times, de Reino Unido, expone la situación de algunas zonas de Asia. La India, ha dejado de exportar millones de toneladas de arroz, para dejar una reserva alimentaria especial. Y en Tailandia, principal productor mundial de arroz, su precio subió en un 50% en marzo. Entretanto, la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés), estimó que en el 2007 los precios de los alimentos en el mundo se elevó un 40%. Entre ellos los granos y los lácteos, cuyos valores subieron en 42% y 80% respectivamente. El Banco Mundial ofrece otras cifras. Los precios de los alimentos se incrementaron, desde 2005, en un 83%. Esto dificulta la ejecución de los programas de ayuda humanitaria. Por ejemplo, según el diario británico Financial Times, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU ha solicitado, con el carácter de urgente, 500 millones de dólares. Los quiere para evitar el racionamiento de en las entregas de víveres a los países afectados. El déficit del organismo se situaría entre los 600 y los 700 millones de dólares. En la práctica, ya se suspendió la donación de desayunos escolares a 450 000 niños de las escuelas más pobres de Camboya. Pero el panorama es más desalentador. La FAO estima que los precios de los alimentos seguirán elevados por unos diez años más. Las razones son varias. Los altos precios del petróleo elevan el costo de producción de algunos elaborados. La creciente demanda de alimentos por parte de países de rápido desarrollo, como China y la India, empujan los precios hacia arriba. Y la creciente utilización de productos alimenticios para la elaboración de biocombustibles pone en riesgo el abastecimiento mundial. Sobre este tema, Peter Brabeck, el principal de la industria Nestlé, la mayor productora de alimentos en el mundo, señaló al diario suizo NZZ am Sonntag, que "si se quiere cubrir el 20 por ciento de la necesidad creciente de productos petroleros con biocarburantes, como está previsto, no habrá nada que comer". Son varios los países que producen biocombustibles. Estados Unidos y varios de la Unión Europea son los principales productores de biodiésel. Y son precisamente estos países los que mantienen una estructura de producción agrícola que empeora el escenario mundial. Para el director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, los altos subsidios que mantienen a la producción agrícola son los que perjudican la producción de alimentos en las zonas más pobres del planeta. Y afirma que es necesario reducir hasta en un 75% los subsidios y eliminar todos los incentivos que existen para fomentar las exportaciones. |








