REVISTA VANGUARDIA
El club que se vuelve empresa
| El club que se vuelve empresa |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 06 de mayo de 2008 | |
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Eduardo Maruri traza la cancha del club que preside. Salir del hoyo es una tarea titánica. Barcelona es el equipo con la hinchada más grande del país. Aunque desde hace 10 años no logra ganar un Campeonato Nacional. Según algunos fanáticos, el equipo vive de viejas glorias. En enero de este año, Eduardo Maruri se hizo cargo de la dirigencia del equipo y sus socios Luis y Antonio Noboa ocupan la vicepresidencia del club y la presidencia de la Comisión de Fútbol de Barcelona. El estado en que Maruri recibió el club era grave: las cuentas no eran claras. Las finanzas del equipo siempre han tenido déficit. Por eso, por primera vez en la historia del club, pidió una auditoria. La medida causó polémica, pero dio resultados económicos. Ese fue principio de la era Maruri-Noboa. El binomio privilegió, en primer lugar, el mercadeo. Y convirtió en aliados a empresas que creen en la marca Barcelona y en su rentabilidad. El eslogan adoptado es Barcelona, la renovación. El primer negocio lo hizo con el Banco Pichincha. Cambiar el nombre del estadio Isidro Romero Carbo a Estadio Banco Pichincha, le representa un ingreso de un millón de dólares anuales por los próximos cuatro años. Ícaro se unió a los aportes. Una de las naves de la empresa fue pintada de amarillo torero y bautizada como El canario primero. El acuerdo prevé que cada vez que el equipo sale de la ciudad, use ese avión. Repsol pactó vender en sus gasolineras llaveros del equipo. Un porcentaje va para la estación y otro al club. Quien los compre tiene un descuento en el consumo de combustible. La dirigencia ha vendido, además, licencias de la marca Barcelona para la creación de otros productos. Todas las semanas un comité de mercadeo se reúne para pensar en qué empresas podrían ser las nuevas auspiciantes del club. Ese grupo está liderado por dos miembros de la agencia DeMaruri Publicidad: José Luis Estrada y Carlos Xavier Pera. En el fondo, la estrategia comercial del equipo es tradicional:cobrar por los derechos de transmisión de partidos y aprovechar los espacios del estadio con vallas y carteles. Es tradicional, igualmente, cobrar a las marcas que quieran imprimir sus logos en la camiseta del equipo. Un plan sencillo, pero rentable. Maruri tiene claras las metas financieras que debe cumplir. Su presupuesto es de 10 millones de dólares anuales. Además del millón que obtuvo con el cambio de nombre del estadio, recibe dos millones por derechos de transmisión de partidos en televisión nacional e internacional. “En la camiseta lleva tres millones más: Pilsener, Marathon, y Banco del Pichincha tienen sus logos estampados. Las vallas dentro del estadio se venden por 40 ó 50 mil dólares al año. Son cerca de ocho auspiciantes, y eso representa aproximadamente medio millón de dólares”. Los socios están en la mira de Maruri. En los próximos cuatro años pretende que el club llegue a tener 20 000. Si logra cumplir su meta, el Barcelona recibiría, al mes, 150 000 dólares, de manera fija. El reto es cuesta arriba si se piensa que desde enero apenas se han afiliado 900 personas. Otro ingreso proviene de las entradas para los partidos. Los socios pagan entradas de 10 dólares por sitios en general y 30 por suites. Eso, en promedio, deja un saldo de un millón de dólares anuales. “La idea es que el próximo año Barcelona esté financiado y no tengamos que recurrir a gente que presta dinero como antes y como ocurrió ahora también”. Eduardo Maruri se refiere al préstamo de alrededor de un millón y medio de dólares que Luis Noboa dio al equipo. Los planes no se limitan a lo económico, implican una nueva visión sobre cómo debe ser un futbolista del Barcelona. Maruri y Dussan Draskovic, director de divisiones formativas, han previsto una estrategia de tres años para preparar, en forma integral, a los jugadores. Ésta incluye desde convenios con universidades hasta planes de alimentación y nutrición. El presupuesto de la comisión es de 50 000 dólares mensuales. Un valor que triplica a la suma que antes recibían las ligas menores. Este programa de educación está a cargo de Eduardo Bejarano, presidente de la Comisión Formativa. Con el club profesional, Maruri busca mejorar el estatus de los jugado res: “Pagamos un sueldo importante. Tenemos un código de ética, un acuerdo de convivencia sano. Estamos proyectando desde el próximo mes un plan de cursos para ellos: internet, cívica, manejar un correcto discurso en público, finanzas de casa, economía, emprendimiento”. La administración ha invertido casi 40 000 dólares en cámaras de seguridad. Hasta ahora no se han detectado problemas disciplinarios ni de seguridad durante los partidos. Con todos estos cambios pareciera que el equipo va hacia delante, pero los resultados en la cancha indican lo contrario. De 13 partidos, Barcelona ha ganado seis, ha empatado cuatro y ha perdido tres. El entrenador Ever Hugo Almeida no convence a los hinchas, pues ha perdido puntos en casa. Otro de los reclamos que se le hace a Almeida es que convoca a jugadores que tienen un rendimiento bajo. Ese es el caso de Rolando Zárate. El delantero de 31 años, ha jugado en los 13 partidos y sólo ha metido 3 goles. Además, Zárate tiene un contrato de dos millones de dólares para jugar por los próximos tres años en el Barcelona. Marcelo ‘El Chelo’ Delgado, otra de las estrellas extranjeras del club también causa reparos. Tiene 35 años y un precontrato por 800 000 dólares hasta diciembre del 2009. El 24 de abril, el anuncio de Eduardo Maruri de que revisaría los contratos a inicios de mayo, causó un remezón en la dirigencia. Antonio Noboa presentó su renuncia por considerar que Maruri pasó sobre él. Días más tarde, su hermano Luis Noboa desmintió su dimisión y, al finalizar la semana, la dirigencia declaró que se encontraba más firme que nunca. Ya hay un acuerdo sobre el modo en que se revisarán los contratos. El acuerdo con ‘El Chelo’ Delgado vence en junio del 2009. “Sostengo que hay que esperar un mes antes del vencimiento para renovar —dice Maruri—. El contrato sería por seis meses máximo. Yo quería firmar por 18 meses y a un valor de 800 000 dólares”. Al hablar de Zárate, el dirigente parece resignado: “Está contratado, todo está firmado y no hay nada que hacer. Hay que respetar los contratos. Quisiéramos que juegue mejor, sí. Nadie ha puesto en duda no respetar ese contrato”. Maruri justifica con estadísticas la presencia del entrenador Ever Hugo Almeida, a quien los hinchas han empezado a llamar ‘Never’. En 10 años, Barcelona ha tenido 58 técnicos y no ha ganado ni un solo título. La solución, cree Maruri, no es un cambio de entrenador, aunque no descarta esta decisión, si es que fuera consensuada y no generara problemas legales. Aceptar que los fanáticos están insatisfechos es algo que Maruri no acepta: “Tengo sondeos de la hinchada. El 93% califica de excelente o muy buena la gestión de la dirigencia, están contentos. Evidentemente el hincha en cualquier equipo del mundo quiere ganar todos los juegos, todo el tiempo, por goleada”. Maruri sabe ahora que la dirigencia es una cosa y los jugadores otra. |








