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Correa en el filo de la navaja PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
martes, 03 de junio de 2008
Índice del artículo
Correa en el filo de la navaja
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Hay otros espacios. Las alcaldías...
Las alcaldías no me llaman la atención. Es una cuestión ya de atracción.

¿Y la Presidencia de la República?

Ese empleo tiene que ser tremendamente aburrido. Tener que dar cadenas radiales todos los sábados, tener que estar en todas las inauguraciones... ¿A qué hora lees? ¿A qué hora escribes? ¿A qué hora haces algo que tenga sentido? Veo a mi amigo Rafael que corre de arriba abajo noche y día y no tiene tiempo para muchas cosas. Tengo otra visión de la vida y además ahora soy abuelo.

Usted es un hombre desencantado.
No es el tema de desencanto.

Entonces, ¿hasta dónde se hace cargo de la acción del gobierno?
Es difícil que yo pueda hacerme cargo de las cosas en las cuales no estoy participando.

Pero usted hace parte del buró político de Acuerdo País.

Voy poco al buró por el tema del trabajo, las reuniones de buró que hemos tenido acá han sido reuniones donde se tratan temas constituyentes no políticos de gobierno. Muy rara vez se ha discutido temas políticos de gobierno.

Eso lo libera de apoyar las acciones del actual gobierno.

Ni libera ni posibilita. No conozco que se están haciendo ciertas cosas, no estoy participando ahí.

¿Quiénes, entonces, en la tendencia, evalúan la práctica gubernamental?

Esas discusiones se hacen dentro del buró político y como te digo no he ido al buró político algunas semanas. Recuerda que hemos tenido desde el 1 de marzo una época de mucha velocidad en las acciones, de mucho vértigo. El Presidente ha salido al exterior constantemente, incluso por esa razón.

¿Lo que ve, es lo que soñó?

No sé si es lo que soñé porque, para serte franco, hasta hace no muchos años creí que iba a ser siempre minoría de a uno. Nunca pensé que podríamos llegar a una situación como esta. El gran mérito de Rafael Correa es ese.

¿En claro, usted ya no está incidiendo fuera de la Asamblea?

Yo soy presidente de la Asamblea, y no intervengo en el resto de actividades, no tengo tiempo. He acompañado al Presidente en algunas actividades como la colocación de las primeras piedras en las represas hidroeléctricas. De alguna manera era el reconocimiento de algo que yo deje encaminado cuando fui ministro. En otras cosas hay muy pocas posibilidades de estar juntos.

Y cuando oye que su amigo está concentrando poder y que su gobierno está reeditando lo que el país hizo mal...

Para eso precisamente estamos. Para construir instituciones sólidas. La Presidencia de la República será sólida si hay un poder legislativo sólido.

Y éste lo será si tenemos una función electoral adecuadamente constituida, independiente, que no sea conformada por los partidos políticos, que no haga cosas ad hoc. Esa es mi tarea. Ahora empezamos el debate sobre la participación ciudadana y el poder ciudadano.

Ese es un tema fundamental para nosotros. Luego vendrá el debate sobre la Corte Constitucional que será donde podamos plasmar todas las garantías que requerimos para que esos derechos sean reales. Esa es mi tarea. No me puedes decir este rato qué opino de las carreteras si se hacen rápido o si se hacen lentamente.

Pero sí se le puede preguntar lo que piensa de la forma cómo el gobierno, que es de su tendencia, ejerce el poder.
Naturalmente que sí. Pero yo creo que estamos en este rato en una etapa de transición. Estamos estableciendo las bases, que ojalá sean sólidas y democráticas, para que el gobierno pueda moverse en ese escenario. El Presidente y su gobierno están actuando con las reglas del viejo poder. Del ancien régime.

El ancien régime no era democrático.
Ni democrático ni eminentemente participativo. Ojalá nosotros hagamos algo más democrático y participativo, y no es fácil.

La impresión es que del viejo poder el presidente Rafael Correa también heredó las actitudes.
Esa ya es una percepción subjetiva que yo respeto. Algunas cosas que hace el presidente Correa, yo nunca las haría, porque yo no soy Rafael Correa.

Simplemente por eso. Pero de todas maneras hago notar que hemos hecho ejercicios democráticos muy interesantes en la mesa 3, de estructura del Estado. Allí surgió toda la propuesta de la función ejecutiva. Ese texto fue hecho de nuevo íntegramente.

Antes de hablar de aquello, hay un Presidente actuando. Y hay cosas ilegales o polémicas que hace porque se le antoja. Es el caso, por ejemplo, del Superintendente de Compañías.
A pesar de que no podemos perder mucho tiempo en otras tareas, hemos alentado en la Asamblea el juicio o la investigación del ex superintendente Arellano. Incluso mandé a Arellano una comunicación cuando me enteré de que había renunciado ante el presi sidente Correa, indicándole que tiene que hacerlo ante la Asamblea que fue la que lo nombró.

Pero él quiere volver (esta entrevista se realizó un día antes de que Arellano volviera por horas a su cargo)
Me parece que eso no es conveniente para el país. El señor ya renunció, ya debe irse.

Esto habla de un Presidente suelto, sin contrapoderes. Eso es lo que había previsto la tendencia.
No, de ninguna manera.

Pero la tendencia tiene un Presidente sin contrapeso alguno.

Pero porque todavía no tenemos el poder legislativo. Vamos a requerir un verdadero poder legislativo, una verdadera función judicial, una función electoral.

Y no teme que cuando termine la Constitución, quede a la medida del Presidente de la República.

Sería lamentable, eso sí sería lamentable.

¿Hay esa posibilidad?
Siempre hay esa posibilidad. Ya te dije lo que se planteó para la función ejecutiva en la mesa 3, al inicio. Era una cuestión demasiada ajustada para una persona y no sólo estoy pensando en términos de Correa. Al parecer había ciertas dedicatorias. Yo no entendía muy bien cómo una persona que no ha vivido en el país 5 años está vetada de ser candidato a Presidente de la República. ¿Eso era en contra de quién? Pongan el nombre. Es una barbaridad negar esa posibilidad cuando se tienen cerca de tres millones de compatriotas fuera del país. No entendía que un hermano o hermana del Presidente pueda ser candidato. ¿En contra de quién era eso? Pongan el nombre. Son cosas que estaban ahí...

¿No cree que bajo su tendencia, el país vuelve a un régimen personal? Ya se está hablando de un nuevo caudillo.

Eso es parte del proceso de cambio. Hay un líder con una gran personalidad y que se sabe que tiene la capacidad de llevar adelante este proceso con una cantidad de personas, porque no es él sólo, y que está en el filo de la navaja.

Como Presidente está en el filo de la navaja. Él lidera este proceso hacia una institucionalización democrática o puede llevarnos también a una cuestión más autoritaria, lo cual sería lamentable.

¿Nada está definitivamente jugado?

Estamos en la etapa de transición. Terminemos la Constitución y reconstitucionalicemos el país.

¿Cuál es su fórmula para asegurar que el país opte por la buena vía?
Apropiarse de los elementos de la Constitución.