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Las FF.AA. salen del mercado... PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
miércoles, 18 de junio de 2008
¿Qué empresas deben conservar los militares? El Ministerio de Defensa decidirá el futuro de 24, que aún operan. El reloj avanza para el sector empresarial de las Fuerzas Armadas. El ministro de Defensa, Javier Ponce, espera en su despacho la información actualizada de las 24 empresas que aún están operativas y de las 25 que ya han entrado en procesos de liquidación o desinversión (ver cuadro). Quince días de plazo tienen los comandantes de las tres ramas para enviar los estados financieros auditados de cada una de ellas.

La idea es analizar caso por caso. Y aquellas empresas que no se enmarcan en la política del Ministerio relativa al manejo empresarial de las Fuerzas Armadas, deberán entrar en un proceso de liquidación o desinversión.

La política es clara. Y se resume en tres ejes: Uno, que las empresas militares se sujeten a la normativa vigente en todo lo relacionado con su constitución, registro, tributación, manejo de recursos humanos, administración... Este último tema genera debate. ¿Deben las empresas ser manejadas por militares o por civiles?. Miguel Carvajal, viceministro de Defensa, dice que es irrelevante. Lo importante para él es que quien dirija una empresa militar cumpla con un perfil adecuado, independientemente de si es civil o militar. Eso no ocurre en la actualidad. Y el viceministro da un ejemplo: En Andec, una empresa que produce hierro, su gerente es siempre un ex militar designado directamente por el comandante de la Fuerza Terrestre.



Inventario Empresas FF.AA.

Inventario Empresas FF.AA. 

Segundo, que las empresas sean rentables. Esto porque una parte de las utilidades de las empresas debe incorporarse a los recursos de autogestión de la rama a la cual pertenece. Por ello, las empresas que generan rendimientos reducidos —ya sea por la propia gestión de la empresa o por la escasa participación accionaria de las Fuerzas Armadas— no debieran forman parte del holding de los militares.

El tercer eje es el que más debate genera en el interior del Ministerio. La incursión de las Fuerzas Armadas en actividades productivas se justifica siempre que contribuya a los objetivos de desarrollo y de seguridad nacional.

¿Qué actividades empresariales son indispensables para mantener la seguridad del Estado? En el Ministerio existen dudas y certezas.

Está claro que las actividades turísticas, financieras e inmobiliarias no encajan en esta definición. Por ello, lo más seguro es que la decisión sea el inicio de un proceso de desinversión en el Hotel Marriott, en el Banco General Rumiñahui y en la inmobiliaria Dinmob.

Tampoco existen dudas sobre cuáles son las corporaciones que cumplen un rol importante para la seguridad pública. Son evidentes los casos de Explocem, que fabrica explosivos industriales y F.M.S.B., que produce municiones.

Sobre la mayor parte de entidades, sin embargo, la discusión es amplia. Por ejemplo, hay quienes piensan en el Ministerio que Andec es una empresa estratégica, pues produce hierro, elemento fundamental para fabricar armamento. Pero la razón fundamental para mantenerla en las Fuerzas Armadas parece ser su rentabilidad, que supera con creces a las demás. Si no fuera así, la definición sería más sencilla: seguir los pasos de Novacero, otra empresa siderúrgica, que ya entró en un proceso de desinversión.

Otra industria que está en duda es Omnibus BB. La decisión dependerá de si se considera o no estratégico tener una ensambladora de vehículos en un momento de conflicto. En el Ministerio hay dos visiones. Pero los militares ya se hicieron esta pregunta antes. Y decidieron desinvertir en Maresa, la otra ensambladora de su propiedad.