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Cambiar con mano blanda es imposible. PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
miércoles, 18 de junio de 2008
Extractos de una entrevista a Ricardo Patiño. Ministro Coordinador de La Política.
Una Asamblea impopular y la extensión de plazos electorales complican a un Gobierno en proceso de desgaste. ¿Qué harán?

La gente comprende lo que pasa con la Asamblea. Hay una decisión de sectores de los medios de comunicación de desprestigiar la Asamblea a toda costa. Eso existe y eso también se percibe. (Vanguardia pidió algunas veces a Ricardo Patiño precisar sus acusaciones. Sin éxito). La han querido desacreditar todos los días desde el primer momento. Y con tanta crítica injustificada, inexplicable, por supuesto que usted puede voltear la credibilidad de la Asamblea.

¿Cómo procesarán el desgaste que pone en jaque al Sí?

Que el Sí esté en jaque, yo dudo mucho de esas previsiones. Hay una mayoritaria parte de la población que está de acuerdo con aprobar una Constitución distinta. Más progresista, menos controlada por la partidocracia.

El Presidente ya ha dado a entender que va a jugar a “yo o el caos”. ¿Esa es la estrategia?

Vamos a difundir y a discutir con la población lo que dice la Constitución. Que la gente sepa lo que dice la Constitución. Vamos a decir lo que significa la plurinacionalidad. En la Constitución se plantean derechos importantísimos de la naturaleza...

¿Van a multiplicar los subsidios, van a aumentar los salarios?

No puedo decirle sí o no a eso. Pero en algún momento hemos pensando que el aumento en los precios pudiera requerir un pequeño reajuste salarial. Si vemos que técnicamente se hace necesario y no por una razón electoral...

¿En qué paquete han pensado?


No le puedo decir que es un paquete. Primero que no es mi área. Si fuera necesario y, posiblemente será necesario, se hará algún aumento salarial. Lo que vamos a hacer es difundir masivamente, ojalá hasta la última manzana, hasta el último recinto de este país, lo que dice la Constitución. Esa es nuestra arma fundamental.

¿Cuál es su respuesta al Tribunal Supremo Electoral que señaló que están en campaña por fuera de la fecha indicada?

No le voy a responder desde aquí al Tribunal Supremo. Las campañas electorales tienen un tiempo para la publicidad pero, por supuesto que como personas, como políticos, podemos manifestarnos respecto a lo que pasa en la política ecuatoriana...

Ese no es el punto. Los señalan por estar haciendo campaña por el Sí.

Esta es una interpretación que tiene el Tribunal. Nosotros estamos claros en los siguiente: desde un año antes de llegar al gobierno, planteamos que una de nuestras principales responsabilidades con este país era transformarlo y que para eso se requerían una Asamblea y una nueva Constitución. No podemos quedarnos mudos...

Pero ni si quiera está la Constitución.

Estamos hablando de apoyar esa nueva Constitución.

Hay plazos legales que ustedes no están respetando.

No se trata de eso. La publicidad electoral, una cuña publicitaria, no se puede hacer antes y no la vamos a hacer antes. Pero así como otros políticos están diciendo No a la nueva Constitución, no vamos a atarnos de brazos y a decir díganle No a la nueva Constitución que estamos impulsando con vehemencia. No podemos callarnos.

¿Por qué cree que han ido perdiendo apoyo, según registran los sondeos?

Antes de cada momento electoral, usted va a encontrar que siempre se dice lo mismo: baja la popularidad del Presidente. Ya nos ha pasado. Pero la credibilidad y la percepción que la opinión tiene de las tareas del gobierno, se mantienen.

¿Descarta Usted correctivos por parte del régimen?

Todo gobierno tiene procesos de desgaste y de recuperación. Tenemos que trabajar mucho en profundizar el diálogo con el conjunto de sectores sociales, políticos y económicos del país.

Hemos trabajado muy fuertemente, hemos mantenido un contacto permanente con la sociedad civil y eso tiene que ver con el alto nivel de credibilidad. Pero si eso hubiera disminuido, tenemos que profundizar en ello y recuperar el diálogo con los sectores que haga falta. Hay que fortalecer el diálogo con sectores productivos de más alta capacidad económica.

¿Dialogar para llegar a qué acuerdos?

Para interiorizar en el conjunto de sujetos económicos las propuestas las políticas de producción del gobierno y generar confianza. Otro tema importante para nosotros es la comunicación. No estoy hablando de publicidad sino de comunicación. Que la sociedad entienda hacia dónde vamos. Que el conjunto de la sociedad, en cada esfera, comprenda hacia dónde va el proceso, lo respalde y participe en él.

¿Habrá correctivos en el estilo del Presidente de la República?

¿Usted quiere que venga a su oficina y diga que el Presidente se está equivocando en esto y esto? Si hubiera algún cambio, eso lo tendría que decir el Presidente, no yo.

¿El estilo de un Presidente que marginaliza no es un problema político?

Es un problema político. Y en lo político tenemos que analizar lo que tenemos que hacer. Por supuesto que vamos a tener problemas en la percepción de la acción del gobierno y no sólo del Presidente. Quiero decirle que las estructuras del Gobierno nacional, son estructuras parecidas a la de un bus viejo y destartalado, con una batería por terminársele, con cables fundidos y con llantas lisas. ¿Cómo recuperamos esto si no es con vehemencia, con firmeza, con un trabajo duro, muy difícil que implica llamar la atención, de manera fuerte muchas veces, para que podamos salir adelante?

El Gobierno está acostumbrado a estar atado, secuestrado y eso desde los medios de comunicación no se entiende.

Usted ha dicho en Vanguardia que el gobierno provoca temores. La única manera de sobrellevar esto, de lograr cambiar esto es con una firmeza que, por supuesto, se convierte, en muchos casos, en algo que genera reacciones. Pero no queda otra alternativa. Si Ud. quiere cambiar este país con mano blanda es imposible hacerlo. Tiene que ser absolutamente firme y demostrar claramente su autoridad y tiene que exigirla a todos los compañeros que hacen parte de su gobierno. Tiene que haber un sentido de la urgencia. Si no lo hay, el país no sale adelante y dejaríamos una porquería. La misma porquería de gobierno que hemos tenido. Y la gente va a seguir estando abandonada.

¿Por la sociología política del país, usted está diciendo que toca tener un gobierno de mano dura?

Por supuesto. Estamos hablando de un gobierno que no ha estado acostumbrado a servir, que ha abandonado a la sociedad. Y para reconstituirlo, no puedes hacer una Asamblea de ministros y pedirles que tomen la palabra, que consideren si quieren hacer el cambio... Hay que orientar las cosas con la urgencia que este país necesita. Y eso implica una autoridad muy bien montada en este país. Eso a veces puede sentirse como autoritarismo. No lo es. Es la expresión de la necesidad de actuar con urgencia y reconstituir un gobierno que se convierta efectivamente en un servidor de los ecuatorianos.

¿Con buenos de un lado y los malos del otro, que osan decir sus desacuerdos?

Vamos a un proceso de transformación y vamos a toda costa sin dar marcha atrás. Eso hay que saberlo. En ese proceso es fundamental la mayor inclusión posible. Puede quedarse un grupo muy pequeño de gente que no está dispuesta a eso pero buscamos que el conjunto social esté absolutamente incorporado.

¿Cuáles son las señales de esa política?

Lo que hemos hecho. Una comunicación permanente y casi diaria con las autoridades seccionales de este país. Comunicarnos con los sectores sociales y productivos que antes no existían para los gobiernos.

La apertura se entiende en términos de debate público.

El debate público tenemos que trabajarlo más. Para asegurar que, desde las esferas del gobierno central, se generen esas discusiones. Y todavía no lo logramos. Tenemos que construir una especie de arquitectura comunicacional que vaya más allá del decir del ministro y del Presidente. Que el jefe político, que el subsecretario de educación que el director de salud, que el gobernador tenga una comunicación permanente con la gente. Eso tenemos que trabajarlo más.

La inflación luce incontrolada. ¿Qué van a hacer con los precios?

Control de precios concreto, directo analizando la estructura de costo para no perjudicar a los productores. Trabajar en coordinación con las empresas que tienen que ver con la producción. Acabamos de inaugurar el programa Socio Tienda, lo cual significa una reducción de entre el 10 y el 30 % del precio de una gama entre 8 y 30 productos. Mantenemos el subsidio en la importación de harina para el pan. Prohibimos la exportación libre de arroz. Mercados directos y libres en el país y ya hay más de 200. Liberación de impuestos a la producción agrícola durante algún tiempo para incentivar la producción. Subsidio a los insumos...