REVISTA VANGUARDIA
La Tri ahora entra en la etapa de la cabeza fría
| La Tri ahora entra en la etapa de la cabeza fría |
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| Daniel Pontón | |
| lunes, 23 de junio de 2008 | |
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Concentración y definición son temas pendientes en la Selecc ión ecuatoriana de fútbol. Su proceso amerita recambio en las puntas.
La Selección ecuatoriana de fútbol tiene el reto de la definición. Los partidos con Argentina y Colombia mostraron un proceso futbolístico con mayor eficacia en el planteamiento y con jugadores con mejor nivel técnico, gran rendimiento, desequilibrantes, rápidos. Pero en este proceso las siguientes etapas son el trabajo con cabeza fría y la concentración para anotar. Los recambios en el plantel han sido efectivos para afianzar un juego dinámico y sostenido. En esa medida, la Selección sabe ser la dueña de los 3/4 de la cancha. No obstante, el campo de marcapuntas merece renovación generacional y más trabajo táctico. Por eso, quizá, ya se habla del fantasma del Tín Delgado para entender las debilidades actuales en esta posición. Ecuador, en estos dos últimos cotejos, supo armar las jugadas y sostenerlas. Los partidos fueron suyos. Porque se plantó como un equipo compacto. Aunque no tuvo mayor fuerza en el área chica contraria, más allá de la labor táctica que pudieron cumplir Carlos Tenorio, Christian Benítez, Joffre Guerrón, Patricio Urrutia o Antonio Valencia: figuras de alto nivel, versátiles y creativas. Pero en este frente quizá el cansancio físico y los impulsos jueguen en contra, de tal suerte que clarísimas oportunidades de gol hayan sido desaprovechadas, con lo cual el país suma desventajas que lo relegan al antepenúltimo lugar en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Sudáfrica en el 2010. En la línea sólida de la estrategia, Sixto Vizuete ha tenido el acierto de no distorsionar los planteamientos que ha manejado antes la Selección, de ahí que ha sabido ubicar a jugadores precisos para marcar en el esquema del 1-4-5-1. El Director Técnico se ha mostrado como un buen lector de procesos, entonces el empate a ceros con Colombia, por ejemplo, es más una responsabilidad intrínseca de los jugadores que una falla del planteamiento o que un asunto del azar. En el juego ecuatoriano todavía pesa el 50-50 entre lo técnico y lo emocional y en ese esquema funcionaban delanteras habilitadoras como la que formaban Agustín Delgado e Iván Kaviedes, combinación a la cual considero irreemplazable. Ese carisma de juego sigue faltando arriba. Además, con Vizuete, aparentemente empieza a revertirse la relación de encuentros del equipo ecuatoriano en los últimos años, cuando aseguraba su desempeño como local. A juzgar por el partido con Argentina, se distingue un plantel más seguro y fuerte jugando afuera. Pienso que este rendimiento no es un hecho específico, sino la ventaja de saber mantener procesos en Ecuador. Así, Draskovic inscribió al país en el fútbol profesional. Maturana introdujo el orden y la operación intelectual de un partido. Hernán 'Bolillo' Gómez aprovechó ese lenguaje y explotó la carga emocional, la autoconfianza. Suárez afirmó la disciplina y la velocidad. Y ahora Vizuete enfatiza en la táctica con la proyección de aprender a jugar como visitantes. El Técnico actual reconoce planteamientos de equipos extranjeros para detectar sus debilidades y se desempeña como un rastreador de figuras clave para bloquear a otras selecciones y allí arremeter. Eso, por ejemplo, no hizo Alfio Basile frente a las desconcentraciones de la defensa y la portería de Ecuador, en el partido del domingo 15. Este, asimismo, es un ámbito por trabajar. José Francisco Cevallos tiene el derecho de estar en el arco, pero ya tiene 37 años. Marcelo Elizaga también tiene 36 años. ¿Quién queda atrás? No se ve un nuevo perfil de arquero, porque hemos recurrido mucho a la experiencia, pero eso dura mientras dura el físico de las figuras, con el detonante de un contexto futbolístico cada vez más competitivo, ágil y uniforme en la región. Sin embargo, a partir del empate a 1 con Argentina, se generó mucho ímpetu que incidió antes del juego con Colombia. El miércoles 18, la expectativa de ganar como local produjo alta presión sobre el equipo: un escenario muy dañino cuando no se preparan goleadores con cabeza fría. Esta evolución hacia la sofisticación debe ser una proyección de la Selección. |








