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La muralla que europa construye PDF Imprimir E-Mail
Revista Vanguardia   
lunes, 23 de junio de 2008
Los ilegales podrán estar detenidos hasta 18 meses. Y se preparan más medidas... Los indocumentados detenidos en los países de la Unión Europea permanecerán bajo arresto hasta 18 meses. Es el último golpe del Parlamento Europeo hacia la migración. La aprobación de la medida se hizo sin enmiendas pese a que los socialistas abogaron por una rebaja a sólo 6 meses de detención, además de la posibilidad de ofrecer asistencia jurídica.

Detrás del hecho legal está la criminalización de la migración, la pérdida de la memoria histórica de países que se forjaron con el esfuerzo de sus propias migraciones, y una creciente xenofobia que se traduce en miedo a todo lo que sea una cultura diferente.

Las explicaciones para aprobar la medida son unidireccionales. Cada país tenía criterios distintos sobre los períodos de detención. Ahora los han uniformizado. En el caso de España, representa un endurecimiento de las leyes de inmigración, puesto que el plazo máximo de retención de una persona en espera de ser extraditada es de 40 días. De los 27 países miembros de la comunidad, ocho no especificaban límite de tiempo.

De hecho, la Corte Europea ha recibido denuncias de detenidos en Dinamarca durante 8 años, por estar indocumentados. Otro argumento es que los inmigrantes ocupan trabajos que podrían pertenecer a los europeos. Sin embargo, las estadísticas muestran que los empleos que toman los sin papeles son los que los europeos rechazan: servicio doméstico, limpieza, cuidado de enfermos, labores agrícolas...

Estas no son las únicas normas. La próxima medida será el castigo a quienes contraten indocumentados. Con esto se intenta reducir las posibilidades de engaño, explotación y abandono por las redes de traficantes. Inglaterra dio el ejemplo y desde noviembre del 2007 tiene leyes que multan con USD 20 000 por trabajador, a las empresas que contraten ilegales. Además de la pena de prisión para sus directivos.

El conjunto de medidas también asegura que el repatriado no pueda volver a Europa durante cinco años. Un castigo duro, sobre todo para los padres indocumentados con hijos legalmente ciudadanos de los países europeos.

Amnistía Internacional protestó y calificó el hecho como una erosión a los derechos humanos. Manfred Weber, legislador centroderechista de Baviera pidió que cada Estado decida si necesita a los migrantes, y si es así que empiece a legalizarlos. “Si no los necesitan para su mercado, mándenlos a casa”. Es la clara visión de una globalización que sólo se mide en términos económicos.

En Irlanda, el año pasado, Conor Lenihan, ministro de Integración, dijo: “Hay un sentido de la comprensión sobre lo que tienen que pasar los inmigrantes por nuestra propia experiencia como inmigrantes”. Una afirmación llena de sensibilidad, pero que no cambia la situación de residentes ilegales en un país que se forjó con las remesas de sus inmigrantes a principios del siglo XX y en la década de los ochenta. Hasta el 2003 Irlanda daba ciudadanía a los niños nacidos en su territorio.

El europarlamentario español Ignasi Guardans tiene otro discurso. “En el debate de inmigración hay que ser sinceros con los ciudadanos y preguntarnos ¿qué modelo de sociedad queremos? ¿Qué estamos dispuestos a hacer?”. Guardans además explicó que la inmigración hay que verla desde el punto de vista del gasto público y lo que un “sin papeles” representa para las prestaciones sociales.

Este punto de vista viene de un país donde millones de inmigrantes entran cada año. Según el Padrón Municipal al primero de enero del 2008, España tiene registrados 46,06 millones de habitantes. De los cuales el 11% son extranjeros. Ecuador es el tercer colectivo más numeroso con 420 110 personas.

Con esta inmensa población extranjera, Guardans justifica —según dijo a BBC— “que se prive la libertad a personas que no hayan cometido un delito durante el tiempo que dure el proceso de repatriación”. El europarlamentario aclaró que los Centros de Internamiento en Europa no son cárceles. Dice que ha tenido la oportunidad de visitarlos y considera que “las condiciones de los inmigrantes retenidos son dignas”.

La contraparte dejó escuchar su réplica. Esteban Melo, portavoz de la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España dijo: “Tampoco estamos hablando de hoteles cinco estrellas. Cuando estás retenido no puedes ver ni siquiera a tus abogados y no se permiten las visitas porque se trata de una retención y no de una detención. Ése es el juego legal”.

Un estudio sobre los Centros de Internamiento Europeos, realizado por la consultora Steps Consulting Social a pedido del parlamento europeo, concluye que los situados en España presentan “condiciones similares a las de una cárcel, donde los reos están confinados casi todo el tiempo a una celda, con posibilidades limitadas de actividades al aire libre”.

Según analistas de la BBC, los registros comunitarios muestran que la política migratoria de la UE se trazó en Tampere en 1999 pero los atentados del 11 de septiembre frenaron su proceso de discusión. Sólo hasta el 5 de noviembre del 2004, el Consejo Europeo de La Haya dio vía libre al proceso. Sin embargo estuvieron empantanadas por intereses nacionales y el tema no hizo parte de las prioridades de la UE. Por ello, la Directiva del Retorno, que se refiere a ilegales, fue presentada en septiembre del 2005 por la Comisión Europea. Pero luego de casi tres años de discusiones ésta fue aceptada por los ministros de Justicia e Interior en este año.

En el segundo semestre del 2008 Francia presidirá el Parlamento Europeo. Todos conocen la opinión de Sarkozy sobre los ilegales y se prevé que el resto de medidas se apruebe. ¿Quiénes podrán pisar Europa? Los requisitos para los turistas se han incrementado. Sólo grandes cuentas bancarias podrán ingresar al viejo mundo...