REVISTA VANGUARDIA
‘Se está demostrando que no hay tal cambio’
| ‘Se está demostrando que no hay tal cambio’ |
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| Revista Vanguardia | |
| martes, 08 de julio de 2008 | |
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Entrevista a Jaime Nebot La crítica es radical : Correa no sale del bla, bla, bla y, a los ojos del alcalde de Guayaquil, luce trastornado. La Asamblea quiere prorrogar el período de los alcaldes. Ud. dijo que los mandatos son ilegales. ¿se acogerá a éste? Ese es un tema de una evidente inconstitucionalidad, una más. Además no hay ninguna necesidad de hacer eso porque las elecciones seccionales debieron darse sin ningún problema. Me parece una manipulación porque presume que ellos saben el resultado del referéndum. Pero los plazos no dan. ¿Qué plazos no dan? La Asamblea debe terminar el 26 de julio y las reglas, supuestamente, cambian. Supuestamente, eso lo saben ellos Como están las cosas a lo mejor no cambian. Yo, en todo caso, no estoy de acuerdo con esas cosas. Que quede claro: no quiero beneficiarme, entre comillas, de ninguna prórroga. Pero evidentemente, no soy un irresponsable para dejar botada la Alcaldía de Guayaquil. ¿En qué momento dirá usted si votará por el Sí o por el No? En el momento que se apruebe la Constitución. Pero puedo anticiparle que si vamos por el camino que estoy viendo, voy a estar en el No. He dicho que así como es criticable que el Presidente haga una campaña por el Sí, si no hay proyecto constitucional, también es criticable hacer campaña por el No. Lo que pasa es que en los últimos días se va viendo a dónde va orientada la Constitución. No estoy acuerdo con la gran cantidad de importantes cosas que están decidiendo y que no le hacen ningún bien al pueblo ecuatoriano. De lo decidido, ¿cuáles son las cosas que lo llevarían a votar por el No? Creo que hay un claro espíritu totalitario en la concentración de poderes que se ve. Por ejemplo, el tratar de manejar el contenido las noticias en los medios de comunicación. Ya no quieren que el habeas corpus esté en manos de los alcaldes y allí está precisamente cuando hay abuso del poder judicial en lo formal, porque el alcalde no es juez. Creo que es un régimen absolutamente centralista y que no hay una visión autonómica real. Me preocupa un artículo en especial, cuando se habla de que los medios de producción y los frutos del desarrollo se deben distribuir igualitariamente, al menos entre dos. Y eso no está siendo sometido a análisis: está aprobado ya. ¿Y quiénes son esos dos? Presumiblemente una parte será el propietario y otra parte será el Estado o a quien el Estado designe. Y un taxi, una pequeña tienda, un pequeña finca, una vulcanizadora son medios de producción... Sin profundizar en el tema, lo que dice presupone una posición a favor del No. Esto presupone que si eso se consolida, como parece ser que se va a consolidar, y si esa es la Constitución por la que nos ponen a votar, por supuesto que estoy en el No. Pero esperará hasta el 26 de julio para anunciar su posición. Para decirlo en definitiva, sí. Sin embargo, en la práctica, he venido diciendo y acotando cada cosa que va sucediendo. Usted está haciendo un No al andar... No, estoy dando mi opinión en lo que me corresponde. Aquí tengo dos roles. El de un alcalde que tiene que tomar posiciones sobre su ciudad y el de ciudadano que tiene derecho a pronunciarse por lo que cree que hace daño a su país. No voy a asomar con un letrero que diga “no al aborto”, no a esto, no a lo otro, porque estaría politizando un asunto que no quiero politizar. Para mí esto no es político, esto no es partidista. ¿Cómo que no es político? Político en el sentido politiquero. Ahí hay un planteamiento de país, una visión de país, que no me gusta. No creo que eso nos lleve al bienestar y el empleo. No creo que eso sea libertad, municipalismo, autonomía... Me duele, como ecuatoriano, que el Ecuador vuelva a perder una oportunidad más. Aquí había algo muy claro: la mala práctica política debía desaparecer y debía haber un cambio para bien y en libertad. Yo voté por eso, voté Sí en la consulta. Y créame que hubiera preferido votar Sí ahora porque querría decir que vamos por buen camino, pero eso no se está dando. ¿Cómo caracteriza el modelo del presidente Rafael Correa? ¿Qué modelo? El que está a la vista de todos. Dígame usted qué es eso. ¿Cuál es su percepción? Mire, lo que el señor propone, teóricamente, no ha funcionado, en la práctica, en ninguna parte. ¿Funcionó en Cuba? ¿Funciona en Venezuela, Bolivia o Nicaragua? No estoy imponiendo mi verdad, digo que no funciona. Más allá del bono de desarrollo, no veo que el señor haya hecho algo pragmático, concreto, real. La gente quiere mejorar en su salud, en su educación, tener bienestar, seguridad, tener una visión económica general que le permita a través de ella lograr bienestar y empleo. Dígame: ¿eso se ha logrado? ¿Por qué, entonces, el Presidente goza de popularidad y aceptación? Esto es muy sencillo: el señor encarnó el fin de los partidos políticos. He dicho que los partidos se suicidaron y el señor los enterró. Segundo, el señor propuso un cambio. Y la gente quiere un cambio positivo para bien. Esas dos cosas eran invencibles, por una razón: el pueblo las quería. Pero vamos para los dos años de gobierno y me pregunto, ¿también el Presidente va a echar la culpa a partidos políticos inexistentes de no haber podido llevar adelante su compromiso? ¿Dónde está el cambio para bien? ¿En la subida constante del costo de la vida? ¿En un desempleo que baja sólo en los boletines del Banco Central? A la larga hay una sola forma de tener éxito cuando uno es gobernante, nacional, local o provincial: hacer bien lo que el pueblo le encomendó. Y eso significa no decir sino hacer, no prometer sino cumplir, transformar en realidad el cambio. El bla, bla, bla tiene un gran efecto inicialmente y puede durar más o menos tiempo, dependiendo de las circunstancias. Pero al final del camino el bla, bla, bla no sirve. Correa ha ganado tres elecciones. Y lo hace muy bien. Vamos a ver si gana las que le faltan. En el proceso que lidera el presidente Rafael Correa… ¿Qué proceso lidera el señor? Los procesos normalmente van a alguna parte y tienen un contenido. Cuando uno no sabe cuál es el contenido y a dónde va, entones no hay proceso. En ese proceso, ¿qué salida ve a las pugnas que tiene usted con el régimen? ¿Y qué ha pasado en Guayaquil en función de esas pugnas? ¿Se ha detenido algo en Guayaquil? ¿No se ha podido cristalizar nuestro proyecto? Mientras sea bla, bla, bla no pasará nada. El día en el cual no sea bla, bla, bla ya veremos qué sucede. Ustedes en el Partido Socialcristiano han perdido algunas atribuciones. ¿Dígame cuáles? La competencia de la vía a la Costa. El señor Lapentti nunca ha tenido la competencia de esa vía. Si alguien se la quitó fuel el ministro Macchiavello en el gobierno de Gustavo Noboa. Lapentti no se dejó quitar nada. A mí no me han quitado un dólar ni a mi ciudad una atribución. Y no me las voy a dejar quitar mientras sea el representante de esta ciudad. No me interesa qué diga la Constitución ni qué diga la Asamblea. El día que el pueblo no me respalde, ese día me voy. Pero mientras el pueblo de Guayaquil y yo pensemos igual, no pasa nada, absolutamente nada en esta ciudad. Pregunte en el país si Guayaquil funciona, mientras el señor sigue en su bla, bla, bla. El régimen pudiera decirle que sólo lleva año y medio en el poder. ¿Quiere que le diga lo que se puede hacer en un año y medio? Yo se lo digo. Coja cualquier año y medio de los ocho que tengo en la Alcaldía y yo le digo que he hecho en cualquier año y medio que usted escoja. Aquí están mis informes (los muestra). Esto no es hojarasca, es obra pública. Dígale al Presidente que presente el informe de obra pública. Puede ser que presente el libro de Heinz Dietrich quien, si estuviera en Rusia, estaría en un manicomio, en un museo o en un circo. ¿Es usted, entonces, parte de la alternativa política al régimen? No señor, no me interesa. Me interesa el país, la Presidencia no me interesa en lo más mínimo. No es esa la pregunta. Es ¿dónde está la alternativa? No sé, no tengo que buscarla yo, que la busquen los ecuatorianos. Usted me pregunta: ¿pertenece, favorece, auspicia un nuevo desarrollo? Es el que estoy poniendo en marcha aquí. ¿O usted cree que esto es una población de 500 habitantes? Aquí hay dos millones y medio de ecuatorianos. ¿Y por qué funcionamos aquí pese al gobierno y pese a las crisis del país? Porque aquí se hace lo correcto y se hace con honestidad. ¿Oyó al Presidente hablando sobre el modelo socialcristiano en Guayaquil? Aquí en Guayaquil nadie le cree. Las fundaciones no son, según el régimen, del ámbito institucional. Yo le pregunto a usted: ¿son legales o no son legales? El Presidente dijo que las va a quitar. Eso dijo hace año y medio. Que las quite, para ver qué pasa. Aquí no presento proyectos de ley, como presenta él, de contratación pública donde se elimina el informe a la Contraloría y la Procuraduría. Todas las fundaciones tienen cuatro auditorías. Él debe preocuparse por sus emergencias… ¿Qué pasa si quita las fundaciones? Dígale que no hable, que las quite y punto. ¿Qué hará si la Asamblea consagra, como usted afirma, un retroceso en descentralización y autonomías? Veamos qué dice Guayaquil cuando vayamos a referéndum. Yo voy por pasos. Le puedo decir una cosa muy clara: nunca desestabilizaré la democracia. Pero no voy a renunciar a ninguna acción, ninguna es ninguna, para garantizar a Guayaquil su derecho a seguir progresando en orden y en paz. ¿Acaso que la democracia es sumisión, es callar, aguantar el atropello, sacrificar el progreso, el empleo, el bienestar? ¿Quién ha dicho eso? El Presidente lo ataca porque quiere tener una cabeza visible del No. ¿Va a ser usted? Yo no voy a ser la cabeza visible del No. Le he dicho cuál va a ser mi posición y punto. Aquí al Presidente no le ha ido bien atacándome. ¿Cómo lo sabe? Porque los números lo dicen. Así que si él quiere atacarme, sé cómo defenderme. Si cree que a mí me va a avasallar, que trate de hacerlo. Ya verá cuando lo haga, y también él lo verá. ¿Va el país a un escenario tipo Santa Cruz en Guayaquil? Cualquier escenario que sea necesario para llevar a Guayaquil a donde Guayaquil tiene que ir, que no sea desestabilizar ilegítimamente la democracia. Cualquiera. No renuncio a ninguno. ¿Qué va a pasar si gana el Sí y en algunos puntos de la Constitución usted y su electorado no se reconocen? ¿Si gana el Sí dónde? ¿En el país? Si gana también el Sí en Guayaquil, tengo que aceptar pues soy un demócrata. Si Guayaquil quiere no ser autónoma, ser centralista, que no exista libertad, que no exista propiedad privada, entonces habría un divorcio entre el pensamiento del Alcalde y el pueblo de Guayaquil. Pero si la ciudad quiere, como yo presumo, libertad, descentralización, autonomía… entonces ya veremos. Yo no me precipito, yo nunca me precipito. ¿Está diciendo que una cosa es Guayaquil y otra es el país? Guayaquil es parte del país, pero Guayaquil es diferente. Tengo que leer lo que pasa en mi ciudad. Pero ninguna ley le faculta a interpretar un veredicto popular. ¿Ley? ¿Cree usted que la ley existe en el país? Claro que hay leyes en el país. ¿Pero se cumplen? ¿Quién lo faculta a interpretarlas? Usted debe ser claro en mi pensamiento. Nunca desestabilizaré la democracia, no soy un conspirador, no soy hipócrita, no soy golpista, hablo de día y de frente, hablo por los medios de comunicación y soy coherente. Pero dentro de esa premisa, haré lo que tenga que hacer, lo que sea, para que se respete nuestro derecho a progresar. Si usted quiere detalles, detalles no le voy a dar. Usted me dice que no estoy facultado a interpretar. El pueblo está facultado a interpretar. ¿Le va a decir usted al pueblo de Guayaquil que no está facultado a pronunciarse? Es decir que el día del referéndum, habrá dos plebiscitos. Uno por Correa en el país y otro por usted en Guayaquil. Yo no cuento ni Correa tampoco. Correa y Nebot son transitorios. Si él no lo entiende así, yo sí entiendo lo mío. Esto es un modelo de vida y él tiene que respetar nuestro modelo. Le pregunto: ¿usted cree que Cotacachi está mal manejado? Yo creo que está excelentemente manejado. Y tenemos un alcalde indígena, con una ideología que no es la mía, en una ciudad chiquita, serrana, y aquí tiene un alcalde de otra visión en la ciudad más grande del país y costeña. Autonomía no es que alguien imponga a Tituaña y a Cotacachi la modalidad de progreso de Guayaquil. O a Guayaquil la modalidad de progreso de Cotacachi. ¿Nos quieren poner en la óptica de la revolución rusa del año 17? No nos gusta. Me parece un irrespeto a un modo de ser. Le van a decir, ya le han dicho, que usted es un separatista. No soy separatista. Odio el separatismo. La autonomía no tiene incorporada la soberanía. No hay entonces ningún peligro de que la autonomía sea separatista. Sólo un ignorante puede pensar que la autonomía es separatista. Jaime Nebot se morirá primero y nunca será separatista. Soy completamente pro unidad del país pero con respeto a las distintas visiones de desarrollo. El Presidente ha dicho que su modelo ha sido excluyente y ha tenido que ver con grupos mafiosos. Mire, cuando un hombre va a una cárcel donde están los que han delinquido y habla de seguridad ciudadana y recibe el aplauso de los delincuentes, ¿cree usted que yo lo puedo tomar en serio? Me da pena. Está profundamente trastornado ese señor, porque lo que aplauden los delincuentes no lo podemos aplaudir las comunidades que luchamos contra la delincuencia. Así que prefiero no responderle, no tengo tiempo de hacerlo. Me preocupa enormemente que una persona con esa capacidad de trastorno esté llevando los destinos del Ecuador. ¿Piensa usted incidir, de alguna manera, en la dirección que tomará la Constitución en este tramo final? ¿Por qué voy a incidir en nada? Porque usted votó por ese proceso. Voté por el proceso porque el cambio es necesario. Ahora se está demostrando que no hay tal cambio. Esto está lleno de vicios pero, por último, si hubiese habido un cambio en la práctica, hubiera sido beneficioso. Los pueblos no miran para bien o para mal las raíces legales de las cosas, miran las consecuencias materiales y espirituales de las cosas. Pero ¿cuál es el cambio? ¿Me puede decir qué cambio ha habido? El proceso constituyente sí era la oportunidad de articular los acuerdos que el país necesita. ¿Usted cree que el progreso viene de las constituciones? ¿Qué opinarán los ingleses que no tienen constitución? Con las antiguas mayorías, a las cuales usted perteneció, no hubo acuerdos. Los acuerdos no dependen de las leyes, dependen de la voluntad de las personas, de la actitud de la gente. La revolución, la que funciona, no es la que se escribe. La que funciona, la revolución verdadera, se produce cuando hay cambios para bien en la gente. ¿Cree que eso suceda en Montecristi? ¿Usted no encuentra atributo alguno en este gobierno? Yo encuentro en los gobiernos lo que los gobiernos hacen. Los cambios que la gente quiere ver no son análisis de la personalidad de los gobernantes, son los resultados de los gobernantes. A la historia no se pasa por hablar, se pasa por hacer. Oyéndolo se puede llegar a temer que haya violencia en este proceso. Sólo temo tener temor. Jamás buscaré violencia. Soy un hombre que tengo entereza, no soy un hombre violento. Pero miedo no tengo. Con el miedo, a nosotros no nos llevan a ninguna parte. Ese es el problema en el país. Hay mucha gente que tiene miedo, o tenía miedo y lo está perdiendo poco a poco. Pero lo mejor es no haberlo tenido nunca. |








